Transcripción(mostrar) (ocultar) 00:00:00 Pinta a Ficción, el podcast. Hoy Cherp y Josito se aventuran en el futuro para explorar cómo podrían ser los frikis en años venideros. Porque los frikis de hoy no son los mismos que los del ayer, ni tampoco que los del mañana. En esta tercera y última entrega, que cierra la primera y exitosa temporada de Pinta a Ficción, hablamos sobre los frikis del mañana, de cómo los avances y tendencias de la ciencia y la tecnología que está en ciernes nos sugieren posibles cambios sociales. Nuevas modas y posibilidades que se abrirán paso para que los frikis triunfen. Pinta a Ficción es el podcast en español que recorre la ciencia ficción de cero a mil. 00:01:18 Hola, buenos días, buenas tardes y buenas noches a todos. Bienvenidos y bienvenidas a esta tercera parte del podcast sobre el frikismo: hoy toca hablar del frikismo del mañana. 00:01:30 Antes de empezar, surge una duda: ¿tener un hobby es ser friki o no? Depende de qué hobby tengas, porque hoy mucha gente se dedica en exclusiva a una afición y eso ya raya con el frikismo. Ya se dijo en el último capítulo que la gente de hoy tiene una capacidad enorme para centrarse en un tema muy específico y aun así encontrar congéneres dedicados a lo mismo. En el capítulo anterior, por ejemplo, se habló de la era de los cómics y los juegos de rol, que en teoría con tanta tecnología deberían estar ya pasados, y sin embargo la gente tiene más ganas que nunca de reunirse, sentarse y jugar a la antigua. De hecho, este verano uno de ellos ha jugado un poco a rol y le ha gustado mucho: una experiencia muy recomendable, porque hay juegos que parecen del pasado pero que tienen mucho futuro. Como decía Sheldon, están movidos por el ordenador más potente del mundo: tu cerebro. 00:02:42 Retomando lo que se dijo en los dos capítulos anteriores —en el primero, la definición y los frikis del pasado; en el segundo, los frikis del presente—, hoy toca elucubrar y hacer predicciones de futuro. El problema es que no hay nada escrito, así que se va a divagar haciendo un paralelismo con determinadas películas que hablan de cómo serán los frikis del mañana: películas del pasado que hablan del futuro y que sirven de excusa para introducir el tema. 00:03:37 El primer frente es la realidad virtual y la realidad aumentada. Justo acaban de sacar el último iPhone, que tiene una característica poco resaltada porque todavía no es su momento: puede grabar vídeos en 3D. No en 360 grados, sino que al tener dos cámaras estas hacen el efecto de nuestros ojos —el bifocal—, separadas y generando profundidad, como dos canales de vídeo equivalentes a lo que captan nuestros ojos, de modo que a cada ojo se le entrega una imagen ligeramente distinta para que el cerebro lo interprete en tres dimensiones. No lo han dicho todavía porque está pendiente de que el próximo año saquen las gafas —las Glass, las iPhone Glass o como se llamen—: te las pones y, con un vídeo de tu familia grabado así, eres capaz de ver la profundidad, cómo se mueve la montaña del fondo y cómo se mueven tus hijos. 00:04:49 Uno de ellos lleva viendo evolucionar la realidad virtual desde su infancia —más que la aumentada, que entonces no existía—: recuerda un taller con unas gafas antiquísimas por el año 97 o 98, cuando muchos oyentes ni habían nacido, y ya sorprendía poder ver algo que se te acercaba. Luego vino el cine en tres dimensiones, muy cutre, con un cristal azul y otro rojo, en el que los indios venían a atacarte y el tomahawk te pasaba al lado de la cabeza. 00:05:31 La propuesta es que, en un futuro no muy lejano, la realidad virtual y la aumentada serán la norma. Los frikis del futuro usarán ese tipo de tecnologías para quedarse inmersos en mundos virtuales y crear sus propias realidades personalizadas. E irá más lejos: si tienes un grupo de amigos, uno en Holanda y otro en China, y todos están conectados hablando a través del ordenador, con un avatar y unas gafas podrás entrar en un salón y verlos a ellos. Esta revolución puede hacer que los frikis, entre comillas, se encuentren todavía más fácilmente y de forma más cercana, que dos personas en dos puntas del mundo coincidan en una misma habitación. 00:06:41 Esto está empezando a explotar: hay empresas como Meta que están apostando —o estaban apostando, no se sabe exactamente en qué punto están— y los mundos virtuales al estilo Second Life, que quedaron en el pasado de 2005, vuelven de nuevo porque la tecnología ha mejorado mucho a nivel de renderización y de generación de espacios virtuales, y porque tiene sentido cuando las personas están separadas en puntos distintos del mundo. Eso sí, hace falta una buena conexión a internet. 00:07:19 A propósito de esto, uno de ellos cuenta una parte de un libro que leyó: un grupo de cibernautas había formado algo así como una nación, unas Naciones Unidas de internet, y exigían ser reconocidos como país y tener su propia moneda, porque tenían el bitcoin y todo el rollo. Dieron un ultimátum: o nos aceptan o habrá consecuencias. Las Naciones Unidas respondieron que no podían reconocerlos porque estaban repartidos por el mundo y no tenían territorio, y ellos replicaron que eran un territorio virtual de 800 millones de habitantes —si sumas a todos los humanos conectados a la red se sobrepasa esa cantidad, pero los que formaban parte eran 800 millones—, una cantidad suficientemente grande. Así que empezaron con un boicot muy fácil: sacaron todo el dinero en efectivo de sus cuentas y muchos países se desestabilizaron. Después fueron a más: cogieron todas sus propiedades y las pusieron en venta a precios muy bajos para romper el sistema. Lo interesante, y por eso gusta la ciencia ficción, es que en realidad no vendían: solo ponían a la venta, desplomando el mercado. Lo que querían era desestabilizar. Y ahí está el problema: cuando se logren todas esas conexiones de red virtual, el 5G o el 6G del que ya hablan, y estemos todos interconectados, llegará el momento en que aparezca un líder que se vaya de la pinza y nos lleve por ese camino. Los frikis, que tienen la tendencia a asumir nuevas ideas y a ser adaptables, son realmente peligrosos. 00:09:42 Volviendo al tema de las gafas, se pueden llegar a generar mundos híbridos, y todas las aficiones futuras se verán impactadas: ir caminando por la calle y ver criaturas mágicas, jugar a rol en plena calle o cosas por el estilo. O lo que de verdad intentarán: anuncios personalizados, como aparecía en Minority Report, donde te leían el iris, sabían quién eras y te lanzaban un anuncio en función de tu perfil, igual que en Black Mirror, donde ibas caminando y te hacían un anuncio especial para ti según tus gustos. Probablemente una película lo copió de la otra, pero da igual: en este momento de la ciencia ficción, crear algo completamente nuevo es muy difícil, siempre terminas copiando algo. 00:10:40 La realidad virtual será algo que nos sobrepase a todos, pero el problema no es la realidad virtual: es la realidad virtual unida a la inteligencia artificial. Ahí hay un potencial enorme. Ya se habló de IA en los capítulos 3 y 4, y ahora están llegando nuevas actualizaciones en ese mundo; habrá que hacer una puesta al día en la próxima temporada, porque esto va tan rápido que hay que volver a hablar de ello. 00:11:15 Cuando se habló de inteligencia artificial se comentó la película Her, en la que el protagonista tenía un contacto casi natural con la máquina. Al comienzo la voz era muy automática y se notaba computarizada; cada vez son más humanizadas y tienen más respuestas. Hoy, hablando con los dispositivos de casa, a uno no le resultaría raro que se rieran, y es posible que se llegue a un realismo tal que cosas que ahora parecen imposibles terminen ocurriendo. 00:11:51 En temas como la realidad virtual o la aumentada se ve potencial incluso a nivel educativo: imaginar una explicación de historia y ver una representación supervisual. Vamos hacia un mundo en el que la representación de la realidad —no solo la actual, también la pasada— va a ser muy fácil de hacer y muy vívida. Es, llevado al extremo de la ciencia ficción, lo que hacen los holodecks de Star Trek. 00:12:37 La idea es que tú no ves una película ni lees un libro: eres el personaje del libro, el investigador o el asesino. De alguna forma te llevan a vivir la historia y así aprendes más fácil. El problema es que estamos en pleno cambio: ya no necesitamos almacenar tanto conocimiento. Antes, una persona que sabía muchos datos era muy inteligente y muy válida, y el que tenía una buena biblioteca, también. Ahora tenemos internet y acceso a toda la información del mundo, y la inteligencia artificial ya hace algunas cosas mejor que nosotros porque puede leer millones de libros muy rápido, hacerte listas y ejecutar lo que le pidas. Así que nos toca enfocarnos en la parte humana, en lo que nos hace humanos, y usar toda esa información para mejorar. 00:13:38 Por eso se ve tanto potencial en la traducción de contenido: ya no solo series y películas, sino incluso una conversación dentro de esas comunidades virtuales que hoy están separadas porque el idioma es una barrera. Esa barrera va a caer: habrá una aplicación en el móvil que todos llevamos, pones el teléfono sobre la mesa, le das al modo conversación, y cuando tú hablas el móvil escribe lo que dices y se lo traduce al otro en voz, y viceversa. Solo tiene el impasse de la espera, que es una fracción de segundo. Ya lo están implementando en herramientas de Google a nivel de chat y de reconocimiento de texto: tú hablas y el otro te oye en su idioma. Volvemos otra vez al traductor universal, que en teoría ya existe en la ciencia ficción. 00:14:42 Lo que impacta es que cosas que se han ido viendo en la ciencia ficción se vayan haciendo realidad. Cuando empezó esta primera temporada se decía que lo que atrae de la ciencia ficción es que te hace volar, y luego resulta que todo se va haciendo realidad, que los sueños se cumplen. Al empezar la temporada que ahora se acaba, la inteligencia artificial era algo de ciencia ficción, un sueño: no existía ChatGPT, que llegó justo al poco tiempo. Han visto nacer ChatGPT y ahora ven cómo los gobiernos intentan controlar y frenar algo imparable. Existen los científicos y los especialistas en tecnología, pero quienes tienen que guiar esto son los usuarios y los frikis, entre comillas: ver cómo se va a utilizar esa inteligencia artificial y si se le dan alas o no. 00:15:53 Para esta primera parte tocan algunos ejemplos de cine de ciencia ficción que sirven de base para las predicciones. Una de las películas que más le ha gustado a uno de ellos en los últimos años es Ready Player One: primero se leyó el libro, que es muy bueno y recomienda a todo el mundo, y después vio la película, que es una muy buena adaptación. Ahí está la parte de los frikis, y algo que ayudaría muchísimo son los trajes que utilizan, que te permiten sentir presión, movimientos y sensaciones; como en todo, hay gente con mucha pasta y gente con el modelo básico. 00:16:36 Ahora estamos en la fase de las gafas. A uno le viene a la cabeza una película de Michael Douglas —cree que se llama Acoso— en la que había unas gafas y una especie de zona por la que incluso se podía caminar: realidad virtual, sujeto a un arnés y pudiendo moverte. Es un poco el mismo concepto llevado en Ready Player One a un mundo postapocalíptico, o muy desestructurado, donde te metes en un mundo virtual con unas gafas y unos guantes que te permiten manipular el entorno, con vibración y movimiento, todo lo que intenta simular el mundo real. 00:17:29 Puede llegar el momento en que haya un OASIS, como en la película, y que la gente —esos 800 millones— se conecte, interactúe y tenga sus mundos virtuales. Y ojo al porcentaje: en los años 70 los frikis eran un 0,1%, ahora se está en un 20 o 30%, y en el futuro lo raro será el que no esté conectado, el que no sea friki. La raza humana está cambiando y evolucionando constantemente, y el Homo sapiens termina siendo el Homo frikis. 00:18:09 Otro ejemplo ya tratado en el pasado y también relacionado es El juego de Ender, novela de Orson Scott Card y película de 2013, en la que unos chavales que son el futuro son entrenados con algo que parece una realidad virtual, pero que es una realidad real. Del libro gustó mucho la premisa: una especie alienígena, una especie de insecto, tenía una inteligencia global superior porque eran muchas mentes unidas, y por eso veía a la raza humana como no inteligente, ya que no estábamos conectados; una inteligencia humana era comparable a la de una hormiga, y por eso decidieron eliminarnos, aniquilarnos, igual que quien aplasta una hormiga. Lo que pasa es que la hormiguita se defendió. Es otro de esos casos en los que te lees el libro y luego ves la película: la adaptación no es mala, pero no está a la altura del libro. 00:19:42 Esa historia inspiró la reflexión sobre cómo puede impactar la realidad virtual en algo como la educación: a esos chicos los educan y los entrenan con realidad virtual, y eso en las escuelas del futuro puede llegar a pasar. El problema es que, cuando tienes una tecnología tan avanzada para enseñar a los niños, muy probablemente caerá en manos de los gobiernos. Ya ocurre en España y en muchos países, donde se hacen experimentos con todos los niños e intentan implantar una educación supuestamente mejor —en España, en Holanda—, pero no queda claro si realmente es adoctrinamiento por parte de los políticos. Cuando aprendes algo desde fuera tienes el bloqueo de tu concentración, tus sentimientos y tus sentidos, todo lo que te rodea; pero cuando estás inmerso ese bloqueo casi desaparece, y entonces no podrías evitar ser manipulado desde la niñez. Aun así, uno de ellos lo ve como algo positivo, aunque como todo pueda tener su parte negativa: lo bueno de la ciencia ficción es que, aunque las cosas todavía no existan, plantea ya el problema futuro. 00:21:06 En esta misma línea hay otra pieza: no es una película, sino un capítulo de Black Mirror, Striking Vipers, que presenta un juego de lucha con realidad virtual que permite al jugador experimentar una vida virtual completamente distinta, en la que tu avatar puede ser una chica, un oso o lo que quieras. 00:21:38 Eso trae a la memoria Los Sustitutos, una película de Bruce Willis muy buena y totalmente recomendada, en la que la gente se conecta a la vida a través de un avatar: está tumbada en un sofá, pero se conecta virtualmente y tiene un avatar que va por el mundo, al estilo de Avatar pero con personas humanas en vez de azules, un reflejo tuyo que incluso va a trabajar. De esa película gustaron dos cosas: una, que todos eran guapísimos, porque si te haces un avatar lo vas a hacer muy guapo —una versión tuya, pero la mejor: en lugar de ir a unos setenta vas a ochenta, en lugar del poco pelo que había tienes más pelo, o algo totalmente distinto, un hombre que se pone de mujer—. El problema es que cuando cambias demasiado tu aspecto ya no te identificas, así que tiene que parecerse a ti, o ir cambiándolo poco a poco para que la mente se adapte, porque si no habría un conflicto entre imagen y sentimiento. Y dos: en la película esos avatares son robots, androides controlados por completo y tan humanizados que la gente se relacionaba con otros humanos a través de ellos, hasta desarrollar agorafobia, miedo a salir y quedar expuestos. 00:23:17 El planteamiento de fondo: si tienes una sensación ficticia que tu cerebro cree verdadera y no lo es, ¿qué prefieres, la realidad o la mentira? Uno prefiere la realidad, aunque a veces la mentira produce placer. Por ejemplo, vas a viajar a la Fontana de Trevi, llegas y hay demasiada gente; o te conectas a la red virtual y estás allí, ves el agua, casi puedes sentirla, oler el ambiente, escuchar a la gente, verlo todo y disfrutarlo. ¿Qué prefieres, disfrutar la experiencia o ir? Uno prefiere ir, en serio: en esto es analógico y prefiere verlo in situ. Todavía no están suficientemente desarrollados los medios técnicos para transportarte de verdad, pero llegará, y cuando llegue, quién sabe: seguramente siendo viejo dirá que la Fontana de Trevi está muy lejos e irá virtualmente, sobre todo si el viaje virtual cuesta 5 euros y el real 500 —y cuidado con la huella de carbono—. Para todos los que escuchan: hoy ya puedes meterte en Google Maps, poner Fontana de Trevi, coger el muñequito, ponerlo en 3D y mirar a todos lados, moverte y conocerla; se ve un punto de vista, pero no se siente. Cuando tengamos medios técnicos que permitan ir a un sitio y sentirlo como si estuvieras allí, pero sin gente, igual todo el mundo va a la Fontana de Trevi de forma virtual, porque ir en persona es una castaña con tantísima gente, allí o en Venecia. Y llegaremos al punto de vivir una mentira, porque la Fontana de Trevi que carguen en esa simulación probablemente ya no exista cuando tú la veas. Ya se ve venir el "monta en góndola virtual" en Venecia, la ciudad del amor —que no lo es, que nadie se engañe— y el paracaidismo, todo. 00:25:44 Pasamos a otro plano, a otro de los nuevos frentes del frikismo, algo que los frikis llevan muy a mano: el fenómeno fan. La pregunta es qué son, ¿frikis o fanáticos? Son dos palabras conectadas, porque el que es friki de algo llega a ser fanático. Se han visto discusiones de frikis que tienen un punto fanático: discuten tanto de las series y los capítulos, exponen sus teorías como si Star Wars fuera real, debaten por qué la espada láser es de un color determinado, se cabrean y se mandan a la mierda. Ahí ya son fanáticos. Los frikis tienen esa cuestión: cuando algo les gusta, les gusta mucho, y son defensores acérrimos de su postura y de sus series. 00:27:02 Por ejemplo, uno de ellos discutió mucho con un friki que conoce sobre Star Wars, porque el otro sostenía que el mejor malo de todos es Darth Vader; pero, siendo un chaval al que su padre ha tratado mal, de malos malos hay otros candidatos, y hay muchos malos donde elegir. Dentro de ese fenómeno, los frikis tienen espectros muy distintos: exploración espacial, inteligencia artificial, campos científicos, ropa o cualquier otra cosa, y a todos les influye lo que va contando la ciencia ficción. 00:27:49 Del fenómeno fan llama mucho la atención lo que se ve en alguna serie o película sobre la famosa Comic Con, que debe de ser una bomba. Uno reconoce dos problemas: primero, que tiene vergüenza ajena —hay cosas que no soporta, e incluso adelanta partes de las películas para no sentirla—; y segundo, no sabe si llegará el momento de vestirse de Goku para salir en público. Pero, fíjate, todo lo hablado de realidad virtual y aumentada puede hacer que las comunidades de frikis, que se juntan en un evento en un pabellón, empiecen a hacerlo a través de comunidades digitales o eventos virtuales. Conectado, con tus gafas y tus guantes, probablemente perderías la vergüenza y podrías ir vestido como quisieras: te creas tu avatar, le pones la ropa que te apetece, te haces un cosplay digital, te vas a la Comic Con de San Diego, hablas con gente de allí con un chatbot que traduce en tiempo real y mantienes una conversación con alguien de San José o de Japón. 00:29:28 La otra cara es que la tecnología nos une como grupo pero nos desconoce como personas. Aun así, este tipo de cosas ayudan a la gente con fenómeno fan a juntarse y socializar. El precedente: el chat de Hotmail, Messenger, anterior a Facebook, donde te ponías a hablar y no sabías si era un tío, una tía, un abuelo de 80 años o una chica de 15. Volvemos a lo mismo: la identidad digital es uno de los grandes retos de futuro. Cuando te relacionas con la administración hay identificación —te presentas en persona, alguien verifica que eres realmente quien dices, tienes un certificado y una clave—, pero todo este otro mundo no va a tener esos sistemas de identificación. O sí, porque quizá quien monte estos sistemas de socialización a través del streaming, el gaming o las convenciones… 00:30:21 …ya se sabe cómo van a ganar dinero: haces tu avatar, entras, conoces a todo el mundo y disfrutas, pero te cobran 100 euros mensuales solamente por poder saber quién está detrás de cada avatar. Es como el LinkedIn Plus, pero a nivel gaming o a nivel fenómeno fan. Negocio inventado sobre la marcha. 00:30:47 A propósito de socializar, viene a la cabeza una película estrenada el año pasado que le valió el Oscar a Brendan Fraser: The Whale, un señor que vive aislado en su apartamento —para quien no lo sitúe, es el de la primera película de La momia, pero mucho más gordo y más viejo, aunque luego se le ha visto recogiendo el Oscar y está bien—. Parte de ese Oscar se lo debe a la transformación, pero lo que interesa aquí es que ese hombre se encuentra con una joven adolescente que le ayuda a conectarse con el mundo. Hay gente con dificultades para socializar, a la que le cuesta, y estos mundos del streaming, el gaming, la realidad virtual y aumentada y los avatares le pueden ayudar. Uno de ellos confiesa que siempre ha tenido problemas para socializar, aunque no lo parezca: no sabe si por timidez o por otra cosa. 00:31:59 Todo este sistema que se está creando ya se está usando en pruebas médicas: por ejemplo, para fobias. Si tienes miedo a las alturas, te ponen en una realidad virtual donde te asomas a un primer piso, después a un segundo, a un tercero. Si tienes fobia a las arañas, lo mismo. O hablar en público, que es la glosofobia, término aprendido hace poco. Uno de ellos reconoce que le tiene miedo a hablar en público y que lo evita, aunque en su día se dijo que podrían dar una charla TED. Su razonamiento: cuando preparas bien una charla, eres el que más sabe de ella, así que el que te haga una pregunta es porque te quiere tocar los huevos. 00:32:59 La cuestión es que este tipo de comunidades digitales —conferencias, Comic Cons virtuales o como se quieran llamar— pueden darse en el futuro y permitir que todos los frikis del mundo se junten en un San Diego virtual, sin barreras de idioma ni de distancia. Moneda digital ya tienen. 00:33:38 El reparo: al final esto es la construcción de una identidad digital, de una identidad virtual, y habrá que ver cómo evoluciona para que quien se meta en un entorno así pueda confiar en con quién está hablando. Hay una patología que en el psiquiátrico se llama despersonalización, cuando no te reconoces a ti mismo: si creas un avatar y te consideras ese avatar durante mucho tiempo, al volver a tu realidad y a tu cuerpo y no reconocerte, aparecen problemas psiquiátricos profundos. Hay que saber que esos problemas existen y plantearlos de cara al futuro. Ya está ocurriendo con las chicas y los chicos con cuentas de Instagram y todos los filtros que hay ahora: hay una tendencia, una alteración psicológica, y quieren operarse para parecerse al filtro. Cuando eso llegue al extremo de tener un avatar para conectarnos, será todavía peor. 00:35:17 El otro lado de la identidad digital es que la gente no se esconda detrás de un escudo. Lo que ocurre con los chavales jóvenes es que, como tienen el WhatsApp, ofenden a alguien impunemente sin que pase nada. Ese tipo de malos usos se van a dar —ya se están dando— y se darán más en el futuro si no somos capaces de generar confianza en la red, con unas reglas y unas normas. Lo ideal sería que los sistemas y los países usaran la inteligencia artificial para generar unas claves inteligentes que permitan reconocer a la otra persona de forma fiable. Si no, la desconfianza será total y solo confiaremos cuando nos juntemos con alguien en persona y saquemos el DNI: porque si tu avatar es una tía rubia, guapa y altísima, cuando quedas resulta que es otro tío. 00:36:22 Y para terminar esta parte, algo que viene con el tema del fenómeno fan: una película del año 99 que se llama eXistenZ, de Jude Law y Jennifer Jason Leigh, que se desarrolla en una sociedad donde los diseñadores de juegos son venerados como ídolos, y los jugadores se meten en ese mundo virtual hasta que se convierte en su realidad. Sería como la base de lo que hablábamos al comienzo, porque al principio se mencionó a un creador mítico de una saga de juegos virtuales que muere y deja un huevo de pascua: el inicio de esa otra película. 00:37:38 Hay otra cosa que llama mucho la atención al pensar en el futuro de los frikis: el mundo ciberpunk, los implantes, las modificaciones, el tema cíborg. El asunto cíborg se tratará en detalle en un episodio específico, seguramente en la segunda temporada que viene. 00:38:01 El único problema real es médico: nuestro sistema inmune ataca cualquier objeto extraño, aunque sea de titanio —menos, pero lo ataca—. Lo importante es desarrollar una conexión entre la parte eléctrico-mecánica y nuestro sistema nervioso central, hacer una interfaz, porque eso todavía no lo entendemos. Si pierdes un brazo, ya hay prótesis incluso mejores que un brazo humano: más resistentes, más fuertes, con articulaciones más plegables. Viene a la cabeza Yo, Robot y Will Smith, que ha perdido un brazo y al que le implantan uno que no se nota pero es más fuerte y mejor, porque él sí tiene esa conexión entre la parte electrónica-cibernética y el cerebro humano. Eso todavía no lo tenemos: es el santo grial de esta parte del ciberpunk. 00:38:59 Pero ya existen cíborgs: quien tiene algo electrónico implantado. Hay un primer cíborg al que, en la parte coclear, en la parte occipital, se le implantó un sensor, un transductor que se acopla a un micrófono y es capaz de escuchar por vibración ósea, incluso frecuencias que nosotros no oímos, porque el micrófono se las traduce. Fue el primero: puede escuchar cosas que el oído humano no capta, como un silbato para perros, que el micrófono traduce a frecuencias audibles. 00:39:40 Esta parte de ser friki va a evolucionar. Si uno sufriera la pérdida de una mano o de un ojo —cosa que no desea—, ya puestos, se pondría un ojo capaz de ver de noche: si te pones algo, que tenga alguna función extendida. O, cuando pasan los años y pierdes oído, ponerte un oído electrónico que puedas modificar, y no el Whisper XL, sino una cosa implantada. 00:40:08 El tema ciberpunk es muy fuerte porque ya se están viendo implantes y modificaciones: gente que se pone un granito, un microchip, entre el pulgar y el índice. Algunas empresas incluso se lo proponen a los trabajadores para marcar la entrada y la salida, para la máquina de café, para todo: lo que ya nos pasa con el móvil o con los relojes inteligentes, pero llevándolo metido en el cuerpo, lo que a uno no le acaba de gustar —igual se está volviendo antiguo—. Al otro le parece práctico: no solo eso, sino llevar el DNI electrónico, el carnet de coche y una tarjeta prepago cargada en la mano; después de la pandemia del COVID todos hemos llegado a pagar un café o el pan con tarjeta. De hecho, con lo del DNI ya se están haciendo pruebas con unos 20.000 universitarios, y es una empresa española la que está desarrollando una aplicación de cartera digital que quieren implantar luego a nivel europeo: tendrás el DNI en el móvil y ya no hará falta llevar el DNI físico. Con el microchip se podrían hacer configuraciones y claves tan bien estructuradas que serían casi imposibles de romper: te subes al coche, pones la mano sobre el volante, te reconoce y se enciende; llegas a casa y pones la mano. La objeción es evidente —¿y si me arrancan ese trozo de carne?—, a lo que el otro responde que, si te van a robar, te van a matar igualmente; en todo caso, al principio se complementaría con una clave numérica. 00:42:30 El ciberpunk también tiene mucho que ver con la estética, con esa vestimenta futurista. A uno le gustaría saber si, como en la moda todo vuelve, se verán cosas como la cazadora de Marty McFly en Regreso al futuro 2 o las hombreras; las zapatillas ya se vieron, porque las lanzaron y, aunque no salieron a la venta, ahí están. Pero también gafas de realidad aumentada no muy tochas —no como las de Apple ahora, sino lo que era el sueño de las Google Glass— o tatuajes que cambien, tatuajes inteligentes: ya se están imprimiendo circuitos, y un circuito impreso mide muy poco y puede ir sobre la piel. 00:43:45 El problema de fondo con los implantes es que nuestra tecnología es eléctrica y de silicio, y nosotros somos de carbono y de agua: la electricidad y el agua no se llevan bien, y el silicio y el carbono tampoco se juntan. No desarrollamos tecnología basada en el carbono ni en respuestas químicas, y nosotros somos movimientos químicos y enzimas por todo el cuerpo; si desarrolláramos un ordenador de ese estilo, podríamos implantarlo sin problema porque sería parte nuestra. 00:44:24 El sueño sería algo como Ghost in the Shell, donde un cerebro humano es trasplantado a un superorganismo cibernético más rápido y más veloz: novela gráfica y película, la de Scarlett Johansson, de la que ya se ha hablado alguna vez y que está muy bien. 00:44:48 En este tema del ciberpunk y del futuro de los implantes, uno estuvo pensando mucho en la película Elysium, de Matt Damon, cuando le implantan un exoesqueleto; ya se han visto cosas así en la realidad. Y recuerda que hace unos años a una persona que había perdido la visión de un ojo le implantaron un ojo con un sensor de luz, y podía distinguir sombras y luz. Todo eso irá a más, aunque al principio se enfocará a la medicina y la investigación para personas con una necesidad real. 00:45:40 Pero a futuro llegará un momento en el que alguien diga: que me amputen el brazo de carne y hueso con el que nací para ponerme uno cibernético, por no decir biónico, o que me cambien los ojos como en Minority Report. ¿Qué ocurre entonces? Que con ese brazo tendrás más opciones de trabajo. 00:46:11 O peor todavía, como Johnny Mnemonic: ponme un disco duro en la cabeza y bórramelo. Era de 100 gigas, una barbaridad para la época; ahora dirías 100 terabytes, o mejor uno de 2 petabytes. Si llegas a tener un disco duro de 1.000 petabytes, consigues memoria casi infinita para guardar todos los recuerdos, todos los libros, todo —ya se decía en el primer capítulo—. Lo que pasa es que eso tiene que ser accesible y venirte a gran velocidad. Si la ciencia y la tecnología avanzan, probablemente todos los seres humanos acabemos implantándonos algo así: imagina algo del tamaño de una moneda de un céntimo implantado en el cerebro, con memoria molecular, donde cada molécula guarda información y tienes memoria ilimitada. Entonces el problema ya no sería el conocimiento ni la educación, sino cómo disfrutar de todo ese conocimiento; cuando lo tienes todo, llegas a un punto en el que ni siquiera necesitas recordar lo que ya has hecho. 00:47:36 Como en The Feed, la serie de ciencia ficción que habla de los peligros de la tecnología implantada en el cerebro: la privacidad, la manipulación —imagina que te ponen algo en el cerebro y pueden obligarte a lo que quieran— o la propia dependencia de la tecnología, que ya tenemos con el móvil. 00:48:08 Es el mismo chiste que se contó en los primeros capítulos: un hombre le dice a su mujer que si tiene un accidente y depende de máquinas para vivir y disfrutar, no quiere vivir así; entonces ella se levantó y le quitó la Nintendo Switch, el ordenador y el smartphone. Ahora imagina que en lugar de ser algo externo —de lo que puedes hacer un ayuno de dopamina, dejando el móvil para no seguir viendo TikTok— lo llevaras implantado. Los dos se declaran analógicos de base, adaptados a lo digital; de hecho, hablar y escuchar, que es lo que están haciendo, es lo más analógico que hay. Pero hay gente totalmente digital, y ya hay diagnósticos de ansiedad por mirar el móvil cada cinco minutos para ver si hay algún WhatsApp o algún Facebook: se llama FOMO, una alteración ya psiquiátrica, la fobia a perderse algo. Esa dependencia ya ocurre y es muy grave, sobre todo en chavales —adultos, en realidad, que ya tienen 20 años, mientras ellos ya tienen 46 y podrían ser sus padres— con una dependencia brutal del teléfono. Lo resumía un meme leído en un WhatsApp: hoy en día es más triste perder el móvil que perder la virginidad. 00:49:46 Con esto se cierra el bloque ciberpunk —el tema cíborg se tratará en detalle, y la película Elysium se destripará porque es muy buena— y se pasa al cuarto y último punto: el activismo y el cambio social, algo muy del futuro. Diversos grupos muy específicos, como esa gente con un fenómeno fan muy grande, pueden dar lugar a un activismo temático. Puede haber historias que inspiren a estas personas y les muevan a defender una causa, o que la comunidad friki se encargue de que la inclusión y la diversidad sean más respetadas, porque desde su propio rol se han sentido a veces amenazados. 00:50:50 Los frikis tienen una parte de historia detrás: sus sistemas de valores les han tenido relegados a una segunda categoría, como si el friki fuese una versión un poco menos buena del ser humano, y se les ha tenido en poca consideración —dicho de forma decente—. Pero los frikis han crecido: ahora son adultos, profesionales, padres de familia y, como se ha dicho muchas veces, con poder adquisitivo, lo que da capacidad de votar y de guiar lo que se quiere en el mundo. Y no uno solo, sino una comunidad grande, capaz al menos de que los políticos escuchen, cuando antes no había ni fuerza ni voz para expresarse. 00:51:47 Además, hoy el activismo en la era digital tiene ventajas gracias a las redes sociales. En la Unión Europea se ha suspendido la generación de plástico de un solo uso —platos, vasos, pajitas—, y se ha logrado gracias al activismo: los primeros fueron Greenpeace, que intentaron comunicarse a nivel mundial cuando la comunicación era más difícil, más cara y menos efectiva. Ellos demostraron que se puede; el problema ahora es qué ideas son suficientemente buenas y qué límite debemos tener todos. 00:52:25 Cosas como la filantropía o recaudar fondos para una buena causa hoy tienen mucha facilidad gracias a plataformas como Change.org, Indiegogo o Kickstarter, esas en las que te venden un producto que todavía no existe y, si aportas dinero, cuando lo fabrican te mandan uno. A uno le ha pasado: vio un producto que le gustó, aportó unos 50 euros —muy poco para algo que luego se vende a 200— y le llegó, porque era un believer que había apostado por ellos en la fase inicial. Esa es la forma de que una idea sin recursos y sin apoyo salga adelante: por eso existen ahora los patinetes eléctricos y muchas cosas ecológicamente rentables. 00:53:17 En las ciudades grandes de Europa bien organizadas, con carriles bici, casi no necesitas el coche: puedes ir en metro con tu skate y hacer los tramos cortos en un skate eléctrico. ¿Y por qué? Porque esa gente ha sido friki. Hace cinco años, al que iba en skate eléctrico se le miraba como al flipado, y todo el mundo decía qué raro; ahora se ven personas mayores de 65 o 70 años en skate eléctrico, con su casco y la bolsa de la compra, y uno piensa: cómo ha cambiado el mundo, y solo en cinco años. Es porque los frikis y todas estas comunidades lograron un activismo que generó un cambio; y, la verdad, es preferible coger el skate para ir a por el pan que coger el coche, aparcar y gastar combustible. 00:54:20 En el tema del activismo vienen a la mente varias películas. La primera, V de Vendetta, de 2006, conocida por su descripción de un mundo totalitario, con un revolucionario llamado V —de ahí el título— y su máscara, esa que después, en el mundo real, dio lugar al movimiento Anonymous: hackers que intentan destapar cosas feas de los gobiernos. Algo que venía de una novela gráfica de ciencia ficción terminó dándose en la realidad y generó un cambio a nivel mundial. 00:55:13 Hay otros ejemplos de activismo o de rebelión de grupos que se sienten discriminados o no están a gusto. Como seres humanos todos somos imperfectos y todos tenemos algo de qué quejarnos: me tratan mal porque soy alto, porque soy gordo, porque soy bajito, porque soy mujer, porque tengo las orejas muy grandes. Estamos en una generación frágil, y lo suyo sería no fijarse en las diferencias, sino en lo que tenemos en común y en lo bueno de cada persona: da igual blanco, negro, rojo o amarillo; si tú quieres que se eliminen los plásticos y yo también, ya tenemos algo en común, y eso une. Todos somos diferentes —cualquier padre con dos hijos sabe que tiene dos personas distintas en casa—, y uno mismo no se parece en nada a sus hermanos; así que mejor basarse en lo que nos une, y la tecnología y ser frikis nos están llevando hacia ese punto: soy friki, pero también soy ecologista, y aunque seamos radicalmente distintos, aunque a ti te guste el Barça y al otro el Madrid, podemos luchar juntos. Si empezamos por "yo soy del Barça, yo soy del Madrid", se acabó la historia. 00:56:46 El activismo social tiene además un punto de descrédito, o de intento de descrédito, por parte de aquel a quien ese activismo le viene mal: ridiculizarlo con un "mira qué frikis estos". Y los frikis apenas están empezando a descubrir su potencial, el poder que tienen en comunidad: no por lo diferentes que son, sino por los objetivos reales que comparten. 00:57:25 Un ejemplo de matiz: uno está completamente de acuerdo con el coche eléctrico, pero no con que quiten las centrales de carbono ni las plantas nucleares, porque necesitamos electricidad para vivir; cuando esté montada toda la parte eléctrica, se quitan las otras. Hay que ser inteligente y lógico, y no por ello se es negacionista del cambio climático: hay que tener conocimientos y saber cómo funcionan las necesidades de un país y de una sociedad de millones de personas que comen todos los días. Evidentemente tiene que haber una transición ecológica, pero lentamente: no puedes dejar una cosa sin tener la otra, porque te quedas sin nada en invierno. Hay que sustituir, y cuando esté todo montado —cuando tengamos la fusión desarrollada, como se está trabajando en China o Japón, y la solar— se puede quitar todo; lo que no se puede es quitarlo todo y quedarse con una mano delante y otra detrás. 00:58:39 Todo esto ya se ve hoy, pero a futuro se ve todavía más claro: grupos y comunidades de frikis actuando como activistas sociales, con voz y con poder para impulsar el cambio, y con ideas muy buenas. 00:59:12 Y ya que se habla del mañana, toca una pequeña lista de próximos estrenos de cine y series. En este 2023, enseguida llega The Marvels, que lo tiene complicado: las fases de Vengadores tuvieron un gran éxito por dos motivos, unos actores muy buenos y el hecho de que esos actores daban al personaje una profundidad que ahora se intenta sustituir con efectos especiales, y eso no puede ser. Tony Stark era Iron Man por la personalidad, por el personaje, porque era Tony Stark; con Thor pasa igual, detrás hay un personaje y una historia con la que te identificabas. En los nuevos no se ve eso: parece una producción en serie, por culpa de querer hacer caja y de Disney. 01:00:28 Más estrenos de 2023: una que tiene que ver con el activismo, la nueva entrega de Los juegos del hambre, Balada de pájaros cantores y serpientes —uno pensaba que se llamaba de otra forma—; también Wonka, la precuela de los amigos de los Umpa Lumpa, sobre de dónde viene Willy Wonka; y una película que Netflix lanza en diciembre, Rebel Moon, que tiene buena pinta. 01:01:11 En 2024 llega Dune, parte 2. Uno no es superfán de Dune: como ciencia ficción le parece densa, con libros largos y densos y conversaciones escritas de otra manera, no como los libros de ahora que van a toda velocidad; antes era un proceso largo. La primera película estuvo bien hecha porque adaptó muy bien el libro, y se espera que la segunda parte sea fiel pero con un poco más de acción, que no sea tan lenta ni tan pausada, para ganar adeptos. 01:01:50 También en 2024 llega una que uno espera con ganas, aunque tendrá que leerse los libros antes: El problema de los tres cuerpos, que se estrena como serie —es una trilogía, y hay un cuarto libro que la completa—. Lo bueno de este podcast es que te obliga a volver a ver películas, releer libros y buscar otros nuevos, y bien podrían dedicar un capítulo a Cixin Liu, porque hay un montón de libros sobre él y es impresionante la ciencia ficción que tiene. Su cabeza no es norteamericana ni europea: tiene una configuración de ideas diferente, asiática, y eso se nota al leerlo; su ciencia ficción es, como la de tantos autores asiáticos, muy pulida y muy bien hecha. 01:02:57 Y por último en 2024, algo que no es ciencia ficción pero que a uno le toca la patata: se estrenará la película de animación The Lord of the Rings: The War of the Rohirrim, donde se conocerá la historia de los Rohirrim, los jinetes de Rohan. Llega dentro de un año y poco, y ya les gustaría tenerla aquí. Da tiempo incluso a aprender alto valyrio. 01:03:27 Mirando más al futuro: en 2025 vendrá Avatar 3, en 2026 Avatar 4, y quién sabe si en 2026 o cuando sea, porque James Cameron ya ha dicho que va a haber un Terminator 7 —aunque igual se le queda retrasada la película con lo que está pasando con la IA, y con lo que ellos mismos hablaron de Terminator cuando trataron los viajes temporales—. Y faltaría una Alita 2, prevista para 2024: de la primera parte gustó mucho la actriz y el personaje, ese tema de superación, inocente pero que a la vez aprende a vivir en el mundo; es una película muy guay y además habla de los cíborgs. 01:04:28 Como conclusiones sobre el frikismo, a uno le preocupan determinadas cosas: el tema de las implantaciones en los cuerpos y si estas tecnologías de realidad virtual y aumentada las vamos a saber introducir correctamente en la sociedad para que no nos trastoquen. Evidentemente van a cambiar nuestra forma de actuar, pero que no sea a mal, sino de forma positiva. Desafortunadamente, cuando el ser humano tiene acceso a algo nuevo, los límites tienen que venir de fuera, porque con límites internos es muy complicado: mira internet, que es una locura porque tiene pocos límites. 01:05:16 Como frikis hay que reconocer, primero, que son una parte importante de la sociedad; segundo, que en el fondo todos tenemos algo de friki —no se conoce a nadie que no lo tenga, lo único distinto es que a unos les gustan cosas raras—. Y hay que aprender a buscar los objetivos que superen todas nuestras diferencias y, como comunidad, conectarnos a través de las redes e internet e intentar luchar por mejorar este mundo. El activismo, el último tema hablado, es fundamental: con unidad y con una comunidad comprometida, todos esos desafíos que trae la vida se llevarán mucho mejor. 01:06:03 Con eso, animan a los oyentes a seguir explorando su pasión por la ciencia ficción y por la cultura friki. Les ha encantado grabar estos tres capítulos sobre el frikismo, algo que les enorgullece porque son frikis. De cara a la segunda temporada, sinceridad: cuando empezaron, uno pensó que no llegarían al capítulo 10, y lo dijo. Por eso quieren agradecer a la gente que les ha escuchado, y sobre todo a sus mujeres, que les permiten sacar tiempo para esto, y a sus hijos, que muchas veces guardan silencio sin que haya que matarlos para que estén callados. También a los oyentes y a todas las personas que les han dado feedback: que les gusta esto pero que cambien lo otro, que el volumen estaba muy alto —una de las primeras críticas—, que los chistes son muy malos (a lo que uno respondió que no es humorista) o que incluyan un poco más la conciencia de los distintos géneros. Gracias a la audiencia, que no es mucha pero ahí está y esperan que crezca; al comienzo eran cero, así que todo lo que venga después va bien. 01:07:55 Hay una sorpresa muy grande para la próxima temporada que todavía no van a desvelar: la contarán en el primer capítulo. Lo que sí adelantan es el orden de los capítulos. Y antes de eso, una novedad para quienes usan Apple Podcasts: están en Apple Podcasts desde hace dos semanas, porque no hay que dejar a nadie fuera. Para los que tienen iPhone es muy fácil: te automatiza todo, le das al botón de play la primera vez y te los descarga todos, te los recuerda y te avisa con un mensaje cuando aparece uno nuevo. Los que tengan Apple ya no tienen excusa para no escucharles. 01:08:33 Después de una gran discusión, porque hay 30 o 40 posibilidades de episodios —esa "pequeña lista" que es muy, muy larga—, han decidido empezar con algo que va a crear mucho conflicto, o más bien que va a ser interesante, en el sentido de que puede que no estén del todo de acuerdo: un listado de las 100 mejores películas de ciencia ficción, que encapsularán en uno, dos, tres o los capítulos que hagan falta, porque es algo muy complejo. La idea propuesta fue hablar de la 100 a la 80 nombrándolas, y de las últimas 20 o las últimas 10 hablar a fondo y destriparlas. La intención es dar una visión de la ciencia ficción que les gusta en el cine, ni nueva ni vieja, dependiendo del argumento, con temáticas variadas: hay muchas listas de películas por ahí, pero esta será la lista de ciencia ficción de Pinta a Ficción. Habrá discusiones, seguro. 01:09:58 El siguiente tema da para mucho: el fin del mundo. Postapocalíptico, apocalipsis, desde zombis hasta meteoritos, pasando por realidades paralelas. Y, enlazando con eso, otro capítulo que presentarán más o menos al principio de la temporada: la escasez en el futuro, algo más terrenal —el agua, la comida— e incluso el wifi, porque mucha gente se queda sin wifi y entra en crisis. 01:10:42 También quieren hacer un episodio sobre los superordenadores, su historia y cómo han nacido, además de la computación cuántica, que ha avanzado una barbaridad en los últimos meses, y hacia dónde va: es preocupante porque la computación cuántica está muy unida a las IA, ya que el poder computacional de una inteligencia artificial va muy ligado a su capacidad. Y habrá un par de episodios conectados entre sí: por una parte, cerebro digital —de dónde viene, hacia dónde va, por qué es útil y por qué lo será en el futuro—; y una continuación sobre los cíborgs, que hoy se han tratado muy brevemente, con muchas películas, sobre todo la de Jean-Claude Van Damme. 01:11:58 Queda algún capítulo más, pero destacan uno que será muy divertido: desmintiendo fakes, donde hablarán de por qué la gente se cree ciertas cosas —ovnis, abducciones, el monstruo del lago Ness y muchas más—. Ese es el adelanto de la segunda temporada, que llegará en breve: van a empezar a planificar y a grabar para volver a publicar capítulos de forma regular, sin poder comprometerse a ser semanales, porque no da la vida, pero sí a intentar ser regulares. Y, por último, dar de nuevo las gracias por escucharles y por estar al otro lado del micro. No aportan mucho conocimiento, simplemente entretenimiento: si tienes un rato, pásatelo bien con sus historias. Aquí está Pinta a Ficción. Un abrazo, muchas gracias por escucharnos y hasta la próxima temporada. Venga, hasta luego, adiós. 01:13:18 Pinta a Ficción, el podcast. Sumérgete en nuestras historias y disfruta alimentando tu imaginación. Suscríbete en las principales plataformas de podcast, como Spotify o iVoox entre otras. Síguenos en Facebook e Instagram buscando Pinta a Ficción. Más información en nuestra web pintaaficcion.super.site.