Transcripción(mostrar) (ocultar) 00:00:00 Pinta a ficción, el podcast. Cherp y Josito se visten de presente y futuro. Hoy vamos a hablar de tecnología que se lleva puesta: desde anillos que monitorizan tus pulsaciones hasta gafas que mezclan la realidad con lo virtual, pasando por ropa que piensa y sensores que casi te leen la mente. ¿Estamos construyendo superpoderes o perdiendo lo que nos hace humanos? Entre bromas, datos, películas y alguna que otra historia de "fail tecnológico", exploramos el presente y el alucinante futuro de los dispositivos vestibles. Así que ajústate bien el reloj inteligente, súbete las gafas y prepárate: empezamos ya este paseo por el humano conectado. Pinta a ficción es el podcast en español que recorre la ciencia ficción de cero a mil. 00:01:06 Hola, buenos días, buenas tardes y buenas noches otra vez. Hoy es realidad, es virtualidad, pero sobre todo son cosas que nos ponemos en el cuerpo, de momento encima. Bueno, algunos ya se las ponen dentro, pero normalmente es encima. Vamos a hablar de dispositivos vestibles, tecnología para llevar... A ver, ¿cómo se pronuncian en inglés? *Wearables*. Bueno, los dispositivos vestibles: yo el primer contacto que recuerdo tener realmente, ¿te acuerdas cuando existía el iPod Nano? Que algunos empezaron a ponerle correa y llevarlo como si fuese un reloj. Bueno, ahora la gente, sobre todo mujeres, llevan el móvil colgado con dos cordelitos, que no deja de ser un vestible. Pero claro, en ese momento era lo único que era vestible realmente. 00:02:01 Bueno, vamos a empezar contando la historia de todo lo que hemos encontrado desde el principio, porque hay algunas cosas realmente antiguas, como el primer ordenador vestible de 1961. Claro, fue creado para hacer trampa: es un dispositivo oculto en un zapato que permitía ganar en la ruleta porque contaba. A mí esto me suena al zapatófono del superagente 86. Pero no, esto ocurrió de verdad. Una tecnología que diseñó... bueno, un estilo como los relojes de Dick Tracy y de los cómics de los años 40, pero que realmente inventaron para estafar a un casino. Si te das cuenta, del 40 al 2010 realmente no han pasado ni 60 o 70 años en donde la tecnología que era ciencia ficción, porque en su momento el reloj de Dick Tracy era ciencia ficción, ahora es realidad. Vamos viendo cómo la ficción que hemos ido leyendo desde chiquititos se va haciendo realidad, y es porque el avance tecnológico es exponencial, y además la miniaturización. Y esto es lo que a mí me llama la atención de este dispositivo oculto en un zapato: era una especie de ordenador que les servía para, cuando iban a ese casino, poder... era un tipo que había diseñado un método de conteo de cartas, ¿no? Sí, intentaba ganarle a la banca haciendo trampa, y para eso nada mejor que un ordenador que te ayude con los cálculos, porque de cabeza puede que seas muy listo, pero si te ayuda algo, eres más rápido que la banca. 00:04:03 Bueno, además hay muchos wearables a nivel mundial; los organizamos porque es imposible hablar de todos a la vez. Al año se venden hoy en día más de 500 millones de wearables entre todos los tipos, y esto está creciendo, el mercado está en auge, como ya dijimos en los capítulos de realidad virtual y mundos virtuales. Nosotros hemos clasificado lo que son anillos, pulseras, entre las pulseras lógicamente los relojes, entre las gafas, gafas con realidad aumentada y realidad virtual. Después otros vestibles que vamos a intentar ver, como ropa, implantes y dispositivos futuros. También hablaremos del impacto social, ético y de la privacidad —justamente la semana pasada salió un problema con unas gafas que graban vídeo. También hablaremos un poco de la realidad que tenemos a nivel científico, de los ensayos clínicos que se están haciendo y que están resultando positivos. El caso es que esto viene de historias curiosas de vestirse con la tecnología, así que vosotros tenéis que vestiros con la curiosidad, y vamos a ir contándoos todas esas categorías de vestibles que podemos llegar a comprar, porque la mayoría de los que vamos a hablar ya están a la venta o van a estarlo en breve —excepto los futuros, claro. El problema que tenemos con toda esta tecnología es la pasta, que son caros. 00:05:43 Empezamos por los anillos. Los anillos se utilizan para reconocer, como tarjetas de identidad, compartir datos, e incluso pagar con tarjeta de crédito. ¿Qué ocurre? Esto funciona bastante bien, depende de lo que tú quieras invertir. Pensad que lo que hacemos con el móvil para pagar lo puedes hacer con un anillo, o con el reloj. Puedes abrir una puerta electrónica, identificarte, entrar a tu casa con el mismo anillo, compartir contactos. Y yo creo que lo interesante de los anillos es que pasan desapercibidos: no tienes que sacar nada del bolsillo, lo llevas puesto en la mano. 00:06:39 Claro, pero en esa parte tenemos que compararlo con los microchips: hay dos tipos, uno que se mete debajo de la piel para identificación NFC y abrir puertas y poco más —eso, si me dejas la señal, me lo habría puesto—; y hay otro, para lo de pagar, que primero es un polímero flexible que se mete debajo de la piel, con tres o cuatro centímetros de herida, y ya eso pica, a mí las suturas no me gustan. Y el problema es que la batería dura solo siete u ocho años, y hay que cambiarlo. En el caso de los anillos, lo bueno es que van puestos pero se pueden quitar, y además se cargan. Los anillos que se venden hoy pesan del orden de cuatro gramos, como cualquier anillo normal, porque ya se ha llegado a ese punto de miniaturización en el que tenemos funciones de inteligencia artificial, medición de oxígeno, de movimiento, de temperatura, de todo tipo —lo mismo que hacen los relojes inteligentes, pero puesto en un anillo conectado a nuestro móvil. Lo guay es que pasan completamente desapercibidos y no te tienes que hacer una sutura de cuatro centímetros para ponértelo. 00:08:07 Curiosidades: cuando decimos anillo, pensamos en *El Señor de los Anillos*, porque lo controla todo —"uno para gobernarlos a todos". Todavía no hemos llegado a tener ese anillo, pero si logramos miniaturizar tanto y tener una batería pequeña, podremos tenerlo todo, hasta temas telefónicos. Lo que pasa es que hay cosas que necesitamos ver y oír, así que a lo largo de este capítulo vamos a ver una serie de vestibles que nos ayudan a percibir y aumentar el mundo, y que trabajan muy bien en conjunto. Los anillos son de lo menos invasivo, entre comillas, lo menos engorroso de llevar. Hay muchas marcas: una muy famosa es Samsung, y otra muy famosa que tiene un asistente llamado *Oura Advisor*. Son cosas que cuestan dinero: estamos hablando de en torno a 200 y pico, 300 euros. Es verdad que en AliExpress hay modelos a partir de 30 y pico euros, pero evidentemente ni los sensores ni la capacidad serán iguales. El problema es que el propio tamaño del anillo limita la cantidad de funciones —llegamos a un punto donde los anillos no pueden dar más—, así que tenemos que dar el salto al siguiente vestible: las pulseras o los relojes. 00:09:43 Pero antes de pasar a eso, te diría una cosa: hay mucha gente enamorada de los relojes analógicos de toda la vida, o incluso del Casio G-Shock, que es un relojazo pero que no tiene determinadas funciones. ¿Quién no tuvo el Casio con la calculadora, y un lápiz con una tabla de multiplicar? Eso era maravilloso, terminabas dándole a las teclas de la calculadora con el boli. A lo que voy es que hay gente que necesita seguir llevando su reloj de toda la vida, o a lo mejor es un reloj joya que le han regalado, y no se quiere deshacer de él, así que lo que hace es llevar un anillo que le complementa: va conectado al móvil, le hace la mayoría de las funciones de un reloj, pero no es invasivo. Complementa el móvil y evita que lleve el reloj. 00:11:11 Esta primera categoría, en lo que es la ciencia ficción, ya se han visto anillos importantes —por ejemplo Linterna Verde llevaba un anillo (¿te acuerdas de un capítulo de *Big Bang Theory* en el que llevaba una réplica del anillo?): acercaba el anillo a la linterna y esta se encendía. En la cultura popular y en la ciencia ficción también hay anillos, como el de Linterna Verde o, ya en fantasía, el de *El Señor de los Anillos*. Una curiosidad histórica: los primeros wearables de la historia fueron eso, llevar tecnología puesta, y aquí te diría que los anillos posiblemente sean lo que más va a tardar en desarrollarse, más que otras cosas que vamos a ver, como las gafas. Les costará porque la tecnología para hacerlo tan pequeño y que rinda lo suficiente es difícil de conseguir, mientras que un reloj tiene más espacio, más batería y más funciones. Por ejemplo, un anillo que mide la saturación de oxígeno en sangre o el ritmo cardíaco, ¿lo hará tan bien como un reloj que tiene sensores más grandes o mejor posicionados? Ahí está: hasta qué punto confías tú tu bienestar a algo tan pequeño. 00:13:22 En esta parte, las empresas con visión, como Apple, que cuando los móviles tenían que ser cada vez más pequeños decidió sacar uno más grande, el iPhone, que tuvo éxito, hicieron lo mismo con el Apple Watch: decidieron sacar un reloj inteligente, de los primeros, y la verdad es que iba muy bien. Hemos llegado a un momento en que el estándar de gama alta es el Apple Watch Ultra 2, que ya es independiente del móvil, con GPS incluido y llamadas satelitales metidas en ese trocito que llevas en la muñeca. Tiene alarma, podómetro, altímetro, se puede sumergir 50 metros, permite deporte de contacto, tienes la capacidad de hacerte un electrocardiograma y de que te avise si tienes alguna arritmia. Hay historias en internet de que el reloj avisa de una arritmia cardíaca y les salva la vida, porque le está haciendo un ECG. 00:14:47 El siguiente paso son esas pulseras o relojes inteligentes. Las pulseras empezaron a hacerse muy populares con, por ejemplo, Xiaomi y su Mi Band, y Fitbit, que luego la compró Google. Yo creo que la ventaja de estas baratas es que nos han metido en la cabeza, sin darnos cuenta, la cantidad de movimiento, los pasos —porque somos una generación muy sedentaria, y miras y dices "¿cuántos pasos? 8.000, ostras, estoy fatal, tengo que moverme". Pero os voy a decir una cosa sobre el tema de los 10.000 pasos: esa cifra mágica que parece recomendada médicamente, ¿de dónde salió? El origen de esta moda viene de un wearable histórico, un simple podómetro japonés de 1965 llamado *Manpo-kei*, que significaba literalmente "10.000 pasos" y que usó esa cifra redonda como gancho comercial. Y a partir de ahí nos han vendido la moto de que 10.000 pasos es lo saludable y menos no vale. Pues no, chicos: cualquier paso que deis al día es saludable, no hace falta llegar a 10.000. 00:16:07 La ventaja es que cuando tienes compañeros o amigos con la misma pulsera o el mismo reloj, puedes compartir los logros, y la gente que hace deporte o maratones comparte los tiempos e incluso llega a competir para ver quién está en mejor forma; en esa parte es bastante buena. La otra parte mala es que realmente te vuelven más sedentario: te suena el teléfono y dices "vamos a levantarnos a buscarlo", pero no, contestas directamente con la pulsera o abres el reloj y ya. Bueno, contestar la llamada de verdad solo lo hacen los relojes, las pulseras cuantificadoras no. Y claro, estamos hablando de aparatitos que valen del orden de 300 y pico euros, algunos más caros, otros más baratos. Y no hablemos de cuánto valen los Garmin, por ejemplo: son carísimos, porque son muy exactos, y la gente que hace deporte al aire libre —montañismo, senderismo, escalada— necesita temas de orientación y demás; y luego también se lo compra gente que no lo necesita, pero le gusta. 00:17:48 Ahora estamos en el momento del pulsioxímetro, que fue ideal para el COVID, y ya lo hemos asumido como normal, incluso el electrocardiograma. Ahora lo que están haciendo es con la diabetes, el azúcar: sensores que miden el azúcar para detectar si eres prediabético o tienes un problema, aunque para detectar la diabetes de verdad tienes que ir al médico. Esto ya es un nivel más arriba de tecnología. Con el tema del ECG hay casos de gente a la que le ha avisado y le ha salvado de sufrir un ictus o un ataque cardíaco; y con lo de la insulina, conozco a un par de personas que llevan un parche conectado a su reloj que les avisa cuando tienen o pueden tener una hipoglucemia, o una hiperglucemia, y entonces les dice que coman algo o se pongan un poco de insulina; eso ayuda a la gente a mantener su salud. O sea, la mayoría de los wearables no son solo una utilidad estética, sino de salud y también de funciones sociales —habrá quien diga que esto nos aísla de la gente, pero yo creo que nos conecta a nosotros mismos a nivel de salud y con otras personas, por ejemplo para hacer deporte en grupo con relojes cuantificadores. Aunque, igualmente, cuando compartes necesitas un grupo de amigos que hagan lo mismo, porque si estás tú solo no haces nada. 00:19:23 Pero los relojes llegan a un límite, igual que los anillos: te sirven para hacer llamadas, hacer deporte, decirte el oxígeno, el ritmo cardíaco y detectar el azúcar, muchas cosas. ¿Qué ocurre? Nosotros tenemos varios órganos y el sensitivo principal son los ojos: el 80-90% de la información que recibimos es visual. Era inevitable que intentaran conseguir un vestible a través de los ojos, porque son la entrada principal de información al cerebro, y si eso lo combinamos con algo que además nos aporta información auditiva, ya solo nos falta la del tacto —no sé si las gafas vestibles, por ejemplo las de Meta, vibran, porque el reloj y los anillos sí. 00:20:15 Antes de seguir con las gafas tengo que decirlo: yo me sentí engañado, frustrado y con ira con Google Glass, porque esperaba que salieran de verdad en su momento. Ellos tenían la teoría de poder hacerlas, les faltaba una cosa que ahora existe y en ese momento no: la IA. Me acuerdo, como si fuera hoy, del Google I/O de 2014 —creo que fue— en el que Sergey Brin, uno de los cofundadores de Google, se tiró desde un avión con unas Google Glass puestas, aterrizaron al lado del Googleplex, y luego entraron en el escenario para presentar las Google Glass. Esa presentación es una de las cosas más impresionantes que ha hecho Google en su historia. Pero fallaron, no las sacaron. El problema es que no prepararon suficientemente bien la parte de la privacidad: la gente tuvo un gran rechazo porque pensaba "yo no quiero que me estén filmando, no voy a autorizar esto, quiero mi intimidad" —sobre todo en Estados Unidos, que son tan amantes de su privacidad; en Europa a mí que me filmen o no me da igual, pero ellos son más legalistas y se encontraron con una barrera legal muy grande. Además, la falta de inteligencia artificial frenaba el desarrollo de productos y servicios útiles para el usuario, pero sobre todo yo creo que el usuario no estaba preparado para ese tipo de vestible. Fue algo tan disruptivo porque estamos hablando de hace 11 años. Sí, igual que después siguió Microsoft con los HoloLens. Poco a poco las nuevas generaciones han ido asumiendo la posibilidad de tener algo vestible, y estamos empezando a renunciar a nuestra privacidad y a nuestra imagen personal por la facilidad y la información que nos aportan estas cosas. Al tener tecnología nueva aparecen problemas nuevos: la semana pasada leí un artículo en que psicólogos y psiquiatras reconocían que están apareciendo enfermedades nuevas que ni siquiera tienen nombre todavía, porque son tan nuevas que no pueden catalogarlas —que se lo digan a la IA, que les pondrá nombre. 00:22:57 Y sobre las IAs: muchas personas reconocen que su mejor amigo es una IA. Es como tener un perro inteligente, no te echa la bronca, no te dice nada malo, te anima, te recuerda todo, y hablas con él y es interesante porque te habla de todos los temas, porque tiene todo el conocimiento del mundo. Yo, por ejemplo, con el ChatGPT, que ahora es el 4o, es impresionante: puedes cambiarle la voz con la que quieras hablar, y llevas unos cascos —no de esos que se meten en la oreja, sino unos de conducción ósea que no tapan— y estás hablando con él constantemente, percatado de lo que hay a tu alrededor, y además lo puedes interrumpir. Antes de ayer vi una noticia de que van aumentando el nivel de la voz: han incluido una nueva voz en el modo avanzado de voz de ChatGPT que es indistinguible de una persona normal —le hicieron el test de Turing y lo pasó, no fueron capaces de diferenciar quién era la máquina y quién la persona. Cuando hablas con ChatGPT lo puedes programar: "háblame así, como si fueses un niño de seis años", "explícamelo como si fuera universitario", "háblame como si fueses mi amigo". Llega un momento en que las personas lo configuran tanto que he visto gente en internet, sobre todo en inglés, que termina teniendo una relación de amistad, y el propio ChatGPT hasta se ríe de los comentarios. Cada vez lo hace con más naturalidad. 00:25:20 Por terminar con el tema de los relojes a nivel deportivo: una curiosidad es que cuando estaban los soldados de Estados Unidos en Oriente Medio durante la guerra de Irak, tuvieron que desactivarlo porque compartían y llevaban los relojes con una aplicación que se llama *Strava*, con la que compartían las rutas, y esas rutas se publicaron en internet y los pillaron a todos: había gente corriendo en mitad del desierto y eso revelaba su ubicación en tiempo real, así que tuvieron que dejar de hacerlo. Cuidadito con estas cosas. Y una cosa más que me gusta mucho: la película *Regreso al Futuro 2*. Hay una escena en la que están comiendo alrededor de la mesa y los hijos llevan gafas, todo el mundo con su gafa, y cada uno está en su vida: uno pide uvas y se acerca al frutero, otro sigue viendo un programa, cada uno ve una cosa distinta estando todos juntos en la cocina. 00:26:59 Pero antes de pasarnos a la realidad virtual, quiero comentar las gafas de Meta: para el que las quiera comprar, una maravilla, yo las tengo. Vamos a mezclar realidad virtual y aumentada porque, realmente, estas son gafas con IA: tienen micrófonos, audífonos, sensores, una cámara —dos cámaras, de hecho—, pero no te sobreponen nada encima de la imagen, no llevan ningún tipo de pantalla que te ponga información en la lente. La gran ventaja es que están respaldadas por Ray-Ban, que tiene una montura muy buena, y pesan poco. La inteligencia artificial en Europa empezó muy capada y costaba mucho todo; ahora va mucho mejor. Hay que aclarar una cosa a la gente: la ley en Europa no es más restrictiva que en Estados Unidos —las cosas que hacen las Ray-Ban Meta en Estados Unidos las podrían hacer en Europa si quisiesen, pero las empresas norteamericanas (Meta, Google y demás) utilizan eso como sistema de presión, de chantaje, para que se desregule: "si tú me pones muy difícil el mercado, yo no te suelto toda la tecnología que tengo". Y esto está dicho por expertos legales: Europa, hasta que no entre en 2026 la *IA Act*, no es más restrictiva que Estados Unidos, simplemente lo utilizan como moneda de cambio para presionar antes de que llegue la regulación. 00:29:18 Bueno, pues estas gafas las actualicé y permiten descargar un idioma para traducir en tiempo real; es una máquina. Yo no lo creía: fui a un congreso donde entiendo algo de inglés pero no lo hablo de forma fluida, y como era un auditorio en silencio donde solo se escuchaba al que hablaba, le dije "hey, Meta, activa traducción", y se activó, hizo el sonido que hace y empezó a traducir. Al principio pensé que no funcionaba porque se quedó callado, pero de un momento a otro empecé a escuchar las frases en castellano con algo de retraso, porque necesitan un mínimo tiempo de procesamiento. Entendí el 95-96% de lo que decía, perfectamente. Pensad en lo que están haciendo las Ray-Ban Meta: primero escucha, y lo que no tengo claro es si lo procesa en local o lo pasa a la nube —yo creo que, como lo hace en local, necesita pasar el audio en inglés a texto en inglés, ese texto a texto en castellano, y ese texto lo traduce y lo pone en voz. Sería un modelo mucho más rápido si mandase el audio directamente a la nube, pero por privacidad sería un problema, y además necesitarías al menos 5G. 00:31:08 Cuando OpenAI pasó del modelo 4 al 4o, que es cuando pasaron a un modelo multimodal, esa transferencia de un idioma a otro se hace inmediatamente: pasa de voz en inglés a voz en castellano mucho más rápido. Con las Ray-Ban Meta puedes ver algo y decirle "¿qué estoy viendo?", y te dice "estás viendo un cuadro de tal, ¿quieres que te hable?", y le dices que sí. Vamos a volvernos más autistas los que nos gusta el conocimiento y aprender cosas, porque no vas a necesitar a nadie, ni siquiera esos audioguías de museo tipo "oprima el 8, oprima el 10". Si le dices "¿qué estoy viendo?" y reconoce, por ejemplo, un monumento, te dirá "¿estás en la Fontana de Trevi?", y si le dices que sí y que te comente, te puede dar un discurso sobre la Fontana de Trevi mientras lo ves en tiempo real. Y otra anécdota: fui a un parque de atracciones con mis hijos con las Ray-Ban Meta, para no estar todo el rato con el móvil, y les puedes dar la orden de hacerte una foto o de grabar vídeo. Es increíble porque es la visión que tú tienes real, en primera persona: lo que tú ves es exactamente lo que queda guardado, no es una foto que sacas y editas, es lo que ves realmente. 00:33:00 En este sentido, sobre lo de ver un monumento y que te diga de qué va, Google en el último Google I/O presentó lo que se llama *Project Astra*, que es lo mismo pero de momento con el móvil. Ya presentaron unas gafas que aún no están en el mercado, y en este caso Meta lleva la ventaja, aunque puede que le dé igual, porque Google se ha unido a dos fabricantes de gafas mundialmente conocidos —no son Ray-Ban, pero da igual. La IA de Gemini es superior a la de Meta, pero no hay que subestimar el entrenamiento que ha tenido Meta en uno o dos años, que ha sido un aprendizaje brutal: comparo los vídeos del comienzo de las primeras gafas, que no se llamaban Ray-Ban Meta sino de otra manera —tipo "Vision" no sé qué, o eran para hacer vídeos cortos— y ha cambiado una barbaridad. El otro día discutía con mi hijo mayor sobre la población que había en 1800, y le decía que había mil millones y me decía que era imposible, que había menos; cuando tienes las gafas, le dices "oye, dime qué población había" y en segundos se acaba la discusión —él tenía razón. Y me gusta que esta inteligencia artificial no te responde solamente lo que preguntas, sino que te agrega siempre un poco más: te dice que en 1800 había mil millones, pero que para 1900 ya había 1.500 millones. No se limitan a dar una respuesta seca, a no ser que la entrenes así. Además, la ventaja que va a tener Google, aparte de la potencia de su IA que desde mi punto de vista es superior, es que va a tener una pantalla en la lente. Sí, hay varios proyectos con prototipos que tienen un pequeño láser que proyecta en la lente de la gafa, y puedes ver indicaciones en tiempo real —por ejemplo, cuando vas caminando, una flecha a la izquierda, una flecha a la derecha, mensajes en vivo. Los modelos actuales son muy pesados y muy grandes, así que les va a costar mucho miniaturizarlo para que sean tan livianas como unas Ray-Ban Meta. Vamos a ir hacia un futuro, en los próximos dos, tres, cuatro, cinco años, en el que esa tecnología, en la medida de las posibilidades de miniaturización y potencia, irá adquiriendo nuevas funciones: más cámaras, más auriculares, más micrófonos, más GPS, más altímetro, más de todo. 00:36:04 Ahora tenemos que ver la realidad virtual y la realidad aumentada, que no es lo mismo. Yo soy fan, fan de la realidad virtual desde los años 90, ya lo dije en su día en el capítulo de mundos virtuales, pero es verdad que ha llovido mucho y últimamente no he probado ninguna gafa de realidad virtual ni de realidad aumentada; lo único que he hecho es con el móvil, por ejemplo cuando vas a comprar algo en Amazon y te dicen "¿cómo quedaría en tu salón?" para ver el tamaño y la distribución —eso sería realidad aumentada, cuando pones un objeto virtual en la realidad física. Nosotros fuimos a una atracción súper divertida, de suspense y terror, donde te ponen unas gafas de realidad aumentada: ves el entorno real, pero te ponen cosas que se adaptan a él, o sea puedes ver que una persona entra por la puerta y no sabes si es real o no hasta que intentas tocarla. Esa parte es genial. La realidad virtual es muy divertida, pero la realidad aumentada ya es otro nivel por encima, porque con las gafas actuales, lo último serían las Meta Quest 3, tienes la posibilidad de ver lo que estás viendo y superponer pantallas a tu alrededor, ir viendo la televisión mientras hablas con una persona y al lado ver las noticias —aunque ahora son muy gruesas y te ocupan todo el campo de visión; si logran hacerlo mucho más pequeño, probablemente tendrán más éxito. Pero es que tienes hasta una televisión de 120 pulgadas virtual. Lo que yo veo de esto es que debería servirnos para focalizarnos más, no para dispersarnos más: no me pongas 200 pantallas, ponme solo una para hacer una cosa y hacerla bien —una pantalla de 120 pulgadas para ver una película, o ponme solo el ordenador. Pero llega el momento en que la gente quiere a la vez ver *Juego de Tronos* y hacer el último informe de estados contables, y encima lo ponen a 1,5 de velocidad, que se está haciendo muy común —yo conozco gente que ve series a 1,5 para verlo más rápido; yo series no, pero vídeos de YouTube muchísimos, porque hay gente que habla muy despacio. Yo, como mínimo, a 1,25, y muchas veces a 1,5, y alguna vez me tiro el rollo y lo pongo a 1,75; pero en inglés, más de 1,25 soy incapaz. 00:39:19 Acabando con la realidad virtual y estas gafas, vamos a hablar de algo muy serio que desafortunadamente ocurre: la privacidad. Hace poco salió una denuncia de un hombre que iba con las Ray-Ban Meta grabando a chicas; y el tema no es solo que grabara, sino que el contenido lo monetizaba en una plataforma en la que, parece ser, daba cursos de ligar. Es un tío al que como mínimo hay que llamarle ilícito. Es cierto que puedes grabar lo que quieras y no es ilegal, pero no lo puedes subir y menos cobrar por ello. Supongo que alguien inventará un código de barras o un QR que, al leerse, te vuelva el rostro borroso automáticamente, no lo sé, pero esto va a traer muchas cosas con respecto a la privacidad, porque estamos captando información de nuestro entorno, y en nuestro entorno no vivimos solos: vamos a captar imágenes y sonido, y cuidado con los audios, que luego "los carga el diablo" —cualquier día están saliendo audios por todas partes en las noticias. Y esto lo digo hablando de cuando ni existían las Meta, imagínate ahora lo que se puede hacer sin que la gente se entere de que la están grabando; y como todo el mundo está grabando, te pueden denunciar. 00:40:59 Mira, te voy a decir en orden cronológico, a ver cuáles conociste: 1961, la computadora de ajedrez portátil —esa no la conocí, no había nacido—; supuestamente fue el primer wearable digital funcional que funcionaba para jugar al blackjack, pero no era vestible. En 1972, el reloj calculadora, eso sí que era vestible. El Seiko TV Watch, un reloj con capacidad para mostrar imágenes de televisión, de 1983 —ah, sí, sí que me acuerdo, madre mía, que era muy pequeñito. Después tenemos, en 2000, el IBM WatchPad, un smartwatch con Linux; en 2002 llegó el boom de los audífonos Bluetooth —antes todos teníamos cable, conectábamos con el puerto jack de 3,5 milímetros, y eso ya ha desaparecido, todos son Bluetooth, hace poco más de 20 años que empezó ese boom. Después, en 2006 tuvimos el iPod, que fue un boom. En 2012 ya apareció la Fitbit Ultra, las pulseras, y también el Pebble Smartwatch, que era un reloj con pantalla de tinta electrónica, como la de los Kindle, y duraba muchísimo la batería. Después tenemos el fracaso de 2013, que decías de Google Glass: se presentaron y nunca salieron al mercado de consumo; en ese momento también se presentó el Samsung Galaxy Gear, el primer vestible de Samsung. En 2014 ya salió Android Wear —ahí me compré yo el LG Watch R—, que creo que fue el primero de todos, porque en 2015 salió el Apple Watch 1, y me escocí porque había que cargarlo cada dos días como mucho; pero era una pasada, porque yo iba con la lista de la compra en el reloj, la gente me miraba raro —estamos hablando de hace 11 años. Después, hace solo 8 años, en 2016, salieron las Oculus Rift, las primeras de realidad virtual comercial moderna, y ahí ya empezamos a saltar más lentamente hasta 2021, con las Meta Quest. Yo creo que Meta está haciendo muy buen trabajo porque quiere el tema del metaverso, y no puedes vender el metaverso si no hay un buen hardware detrás —para el que no lo sepa, el metaverso es un espacio virtual en el que te puedes relacionar con otras personas que llevan las mismas gafas que tú. Yo creo que las Meta Quest están sacando tanta ventaja que, habiendo probado las Apple Vision Pro, creo que les están ganando; pero es que estamos hablando de que las de Apple valen 3.500 euros y las Meta Quest valen a lo mejor 500, 500 y pico, 600 euros —estamos hablando de multiplicar el precio por 6. Pues perdone usted, pero por 3.500 euros igual me compro la tele, un ordenador buenísimo y las Meta Quest, y muy bien de viaje. 00:44:52 Después de eso, todo el mundo coincide en que las gafas Vision Pro de Apple son canela en rama a nivel tecnológico, una pasada, muy buenas, pero yo creo que se han adelantado a su tiempo: les falta más plataformas, han lanzado un producto muy caro y con muchas posibilidades pero todavía no hay quien lo respalde. Creo que ha llegado demasiado pronto, y le va a pasar algo parecido a las Google Glass: se las van a comer por las patas otros fabricantes, y va a tener que bajar de precio. Pero claro, Apple es Apple; hay un límite para todo, y para unas gafas que son de entretenimiento, si son tan caras... Mira, por ejemplo, las Google Glass, que por terminar con el tema: después de ser un fracaso a nivel comercial, siguieron utilizándose en entornos industriales —las descontinuaron en 2023, para que no pensemos que fue una cosa de un momento y ya no funcionó; lo que pasa es que no se vendieron al público en general porque eran muy caras y en la sociedad no estaban bien vistas, pero siguieron funcionando a nivel profesional, sobre todo en almacenes de logística y como cuestión experimental. Google lleva detrás de todo esto un montón de tiempo, y es verdad que Meta les ha pasado la mano con las Ray-Ban Meta, pero ya veremos lo que pasa el año que viene. Yo diría que para estas navidades preparen la cartera, porque va a haber cositas; y si no, en el CES de Las Vegas las presentarán, ya lo verán ustedes. 00:47:00 Ahora vamos a una parte que yo realmente no conozco, porque nunca la he comprado ni la utilizo: la ropa inteligente. No tengo ni idea de qué va, no sé si hay ropa inteligente, porque la ropa que utilizo... a mí no me parece tan importante, aunque conozco gente para quien vestirse define quién eres; a mí la ropa es algo funcional. Pero date cuenta de que hay ropa inteligente, como por ejemplo camisetas que llevan integrado un pulsómetro, o la chaqueta vaquera que en su día sacó Google en un Google I/O, que llevaba fibras que permitían recibir mejor el tema de las llamadas y demás: era una chaqueta tejana que llevaba tecnología dentro de los hilos del vaquero. Eso sí, parece ser que duraba diez lavados y adiós. Es que este tipo de cosas a veces son muy experimentales; lo que pasa es que los usuarios lo que queremos son cosas funcionales, que duren, que no sean demasiado caras y que sobre todo nos den un nivel de uso que nos sirva para algo. Es como decía antes: no quieres unas gafas que solo queden bonitas, en el caso de los wearables quieres algo que sirva, que funcione y que no te moleste. 00:48:38 Bueno, tengo que contaros lo último, que esto ya es ciencia ficción —bueno, suena a ciencia ficción, pero no lo es, es realidad. Hablemos primero de Neuralink, del que ya hemos hablado alguna vez: implantaron con éxito un chip cerebral en un paciente en 2024, permitiéndole controlar un cursor con la mente en cuestión de minutos, sin curva de aprendizaje. ¿Qué significa esto? Que la empresa ha recaudado más de 650 millones de dólares para seguir desarrollando esta tecnología. Con esto, tienes un microchip y con solo pensar en encender la tele se encendería, piensas en abrir tu puerta y se abriría. Ahora mismo está a nivel experimental, es un desarrollo de una empresa de Elon Musk; evidentemente no está pensado para encender y apagar la tele, está pensado para que la gente que no puede caminar pueda caminar, o para que la gente con ELA pueda hablar —ese sería el principio, pero espera, que luego sigo con el tema. Tenemos también InBrain Neuroelectronics, una startup española que está desarrollando un implante de grafeno para tratar enfermedades neurológicas: estos implantes tienen el potencial de ofrecer terapias más precisas y personalizadas, y la empresa ha recibido una inversión de 63 millones para desarrollarlo. En teoría puedes entrar en el sistema nervioso central y saltarte cualquier limitación; es una startup española que seguro que va a seguir desarrollándose. 00:50:04 Además de Neuralink y de InBrain, tenemos Precision Neuroscience, que ha desarrollado una interfaz cerebro-computadora ultradelgada que se coloca sobre la superficie del cerebro —es un poco como Neuralink, pero en este caso ya no entra dentro del cerebro, sino que minimiza los riesgos, y es una conexión entre computadora y cerebro. Lo que quiero decir es que esto ya no es solo ropa, esto es cuando el humano se transforma en cíborg; de momento solo es un chip, pero ¿hasta dónde vamos a llegar, al hombre de los seis millones de dólares? Porque hay más: Synchron es una empresa pionera que ha desarrollado un dispositivo llamado *Stentrode*, que se implanta a través de los vasos sanguíneos, y permite a pacientes con parálisis controlar dispositivos digitales con el pensamiento; ya está probado en pacientes con éxito, es decir, que no necesitan abrirte el cerebro. Luego tenemos muchos más: por ejemplo, la Universidad de California ha desarrollado un implante cerebral que traduce las señales neuronales en habla para pacientes que han perdido esa capacidad —por ejemplo, gente que sufre ELA, o cualquier accidente. También tenemos *Blackrock Neurotech*, que ha avanzado en el desarrollo de un implante que permite a usuarios con parálisis controlar brazos robóticos y comunicarse mediante texto, que se puede traducir fácilmente a voz. Poco a poco estamos llegando al punto en que somos capaces de conectar nuestro sistema nervioso central a una máquina, a una red, a lo que sea, y conectado a la IA puede ser cualquier cosa, porque las aplicaciones son infinitas. 00:51:59 Y luego están los exoesqueletos, o trajes con potencia: los primeros que se lanzaron al mercado evidentemente no funcionaban muy bien, no eran como el de *Iron Man*, evidentemente. Pero hoy, gracias a que la tecnología ha avanzado, los motores eléctricos son más eficientes y pesan menos, y estos exoesqueletos están sirviendo, por ejemplo, para que la gente vuelva a caminar. Es lo que usa, por ejemplo, el *BrainGate Consortium* de Estados Unidos, que tiene electrodos implantados en la corteza motora y ha conseguido que la gente mueva dispositivos y hasta vuelva a caminar. Y la Universidad de Lausana, en Suiza, tiene un proyecto en el que estos implantes medulares restauran el movimiento en personas con lesión medular completa: se salta el bloqueo y se conecta a motores externos para moverse y volver a caminar. Sí, esto suena a ciencia ficción, pero es lo que está pasando; ya hemos visto cosas así, como en *Matrix* cuando te conectas a la Matrix, eso es una interfaz cerebro-máquina. Pero, por ejemplo, con el tema de los exoesqueletos ya lo vimos en *Aliens*, cuando Ripley sale montada en esa especie de grúa-robot, o en *Avatar*, donde uno de los malos va montado en una especie de robot de guerra, como un tanque, y cuando se mueve, cuando camina, el robot mueve los brazos igual que los mueve él. Este tipo de cosas que decíamos que eran ciencia ficción ahora las estamos desarrollando como ciencia, y llegará el momento en que ya no sea ciencia sino producto comercial; evidentemente no nos van a vender a cualquiera un robot con bazuca, pero primero se ocuparán de las enfermedades y las discapacidades, y luego podrás acceder tú si tienes dinero. Pero mirad el proyecto europeo *NEMO*, esto es una locura: es una interfaz neuronal adaptativa de ultra alta resolución para decodificar el pensamiento abstracto, una máquina que vale lo que tu cerebro y que hará lo que tu cerebro le diga. Todo esto, como decía, va hacia el transhumano, hacia esa fusión entre el hombre y la máquina que va más allá de lo que serían los wearables. 00:54:39 Pero no sé, Cherp, yo creo que ya hemos visto los anillos, los relojes, las pulseras, las gafas de realidad virtual y aumentada, dispositivos que ahora mismo a nivel médico están empezando a funcionar, como los parches que miden la insulina; también se están empezando a probar lo que serían las lentillas que sirven, por ejemplo, para medir la tensión, y de esas hay algunas diseñadas para aumentar la visión, incluso las últimas que tienen una especie de teleobjetivo. Pero hay otras, las últimas que han salido, que son para ver en la oscuridad —puedes incluso ver en la oscuridad con los ojos cerrados. Y estas son cosas que ya existen: lo que en ciencia ficción es esto, es la realidad, aunque no estén a la venta; pero da igual, si ya han sido capaces de fabricarlas no tendremos que esperar diez años, igual vas a la óptica y te las venden, o igual puedes comprarlas ya. Yo creo que podemos hablar, por ejemplo, del libro *El Hombre Aumentado*, de Ramez Naam, esa ciencia ficción optimista sobre implantes; la idea sería tener seres aumentados —ese sería el nombre, porque ya no serían superdotados ni nada de eso, sino seres aumentados, porque tienen implantes que los mejoran. A mí lo de "aumentado" no me convence nada, porque parece que solo lo han hecho más grande; yo creo que es mejor decir "mejorado" en el sentido de que tienen capacidades que mejoran, pero "aumentado" suena a que en vez de medir dos metros mide tres. 00:56:34 Y tenemos un documental de "En Pocas Palabras" muy divertido, es corto pero está muy bien explicado; es un capítulo de esta serie que está en la N grande roja, que ya sabéis que no me gusta nada decir su nombre, dedicado a las interfaces cerebrales, y se ven todo tipo de avances reales que parecen magia pero son reales. También tenemos un documental, *I Am Human*, de 2019, que sigue a tres personas con implantes cerebrales y reflexiona sobre lo que significa esto —este lo tengo que ver, aún no lo he visto. Yo vi un documental de una cirugía en la que una persona tenía alzhéimer, era incapaz de caminar o comer, y le introdujeron un microchip para que absorbiera las descargas; y a medida que el paciente, que estaba despierto, iban introduciendo el microchip, dejaba de temblar, dejaba de tener síntomas y volvía a la normalidad. Parecía magia, es impresionante. 00:57:38 Cuando estábamos preparando este capítulo nos hemos centrado más en lo real y en lo posiblemente futuro muy cercano, porque sí que hay cosas en la ciencia ficción, libros y películas; hay una que si la gente no la ha visto se la recomiendo, que es *La fuga de Logan*, una película en la que llevan un vestible —bueno, yo no sabría si llamarlo *wearable* porque ya es implantado, es un implante, pero en el contexto de la ciencia ficción es como un vestible, y en este caso te dice la edad. O por ejemplo en *In Time* también llevan, debajo de la piel, un conteo del tiempo de vida que te queda —si os dais cuenta, siempre nos quieren restringir lo que más vale, que es el tiempo: es una especie de vida, medir el tiempo y llevarlo implantado; no hay nada como eso, y pagas con tiempo de vida. "Dame un café" — un minuto, dos minutos de vida; alquilar un coche — dos horas de vida. Y te pagaban con horas de vida. 00:59:17 Bueno, yo creo que por ahora hemos hecho un repaso bastante bueno; probablemente en un año tendríamos que hacer una actualización porque saldrán muchas cosas nuevas. Yo creo que lo más importante es lo que va a mejorar la tecnología de miniaturización, o la implementación de nuevas tecnologías como la IA dentro de todas estas cosas, y el hecho de que la sociedad empiece a verlas como cosas normales del día a día. Y gustos: tú prefieres un reloj, prefieres unas gafas, prefieres... ahora hay un pin que tiene un pequeño proyector, y tú lo llevas a la mano y te proyecta cosas —eso es el Humane, aunque me da la sensación de que no va a funcionar mucho. Pero sin embargo, y esto es noticia de hace no mucho: OpenAI ha comprado la empresa de Jony Ive, el creador del iPhone, por 6.500 millones de dólares, por poco dinero. Entonces, ¿qué querrá hacer este señor con la empresa? Lo que realmente ha comprado es el valor de todos los ingenieros y diseñadores que hay dentro de ella, que van a diseñar, evidentemente, un vestible, el producto del futuro, que parece ser que puede llegar a ser un collar, o una especie de pin como el Humane, pero en lugar de que te lo proyecte en la mano, que simplemente lleve micrófonos y cámaras y, de alguna manera... eso ya no sé cómo será, lo veréis y lo oiréis. 01:01:01 El podcast: cualquier tecnología suficientemente avanzada se puede confundir con la magia. Suscríbete en las principales plataformas de podcast. Bueno, hasta la próxima, adiós. En YouTube Music o iVoox, entre otras, síguenos en X, Telegram, WhatsApp, Facebook e Instagram buscando Pinta Ficción, más información en nuestra web.