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Robert A. Heinlein: el más controvertido de los tres grandes

Ep. 66Robert A. Heinlein - Los 3 grandes de la ciencia ficción · 21 may 2026

Después de Proyecto Hail Mary, volvemos a la ciencia ficción clásica para cerrar una trilogía.

Hoy cerramos un círculo que empezamos allá por 2024 con Arthur C. Clarke y seguimos el año pasado con Isaac Asimov: os traemos al tercero de los tres grandes, Robert A. Heinlein. Y vamos a ser sinceros desde el principio: para nosotros no juega exactamente en la misma liga que los otros dos. Se le llama uno de los tres grandes y lo fue en su momento, pero cuando lees hoy su obra se nota que es de otra época — algo más antigua, algo menos visionaria que Clarke o Asimov. Nació en 1907, casi diez años antes que Clarke y trece antes que Asimov, y sus grandes obras son de los años 50 y 60: ese medio siglo de diferencia se nota.

Robert Anson Heinlein nació el 7 de julio de 1907 en Butler, Missouri, tercero de siete hermanos en una familia modesta. Consiguió plaza en la Academia Naval de Annapolis en 1925 y se graduó en 1929, vigésimo de 243 cadetes — y esa formación militar, ese respeto por los rangos y la disciplina, se nota en toda su obra posterior. Sirvió como oficial naval hasta que en 1934 la tuberculosis lo apartó del servicio: la carrera que había sido su proyecto de vida se acabó de golpe.

Entre 1934 y 1939 lo intentó con casi todo: se presentó a las primarias demócratas de California en 1938 apoyando el programa EPIC de Upton Sinclair (perdió), invirtió en una mina de plata en Colorado (fracasó) y probó con la especulación inmobiliaria (tampoco funcionó). Empezó a escribir en 1939 porque necesitaba dinero para pagar la hipoteca de su casa en Los Ángeles: vio un anuncio que ofrecía 50 dólares por relato publicado en Astounding Science Fiction, la misma revista donde publicaban Asimov y Clarke. Le aceptaron el primer relato que envió, "Life-Line", y le pagaron más de lo anunciado porque John W. Campbell reconoció el talento en el acto. No volvió a ser rechazado en toda su carrera — probablemente el debut más limpio de la historia del género.

Se casó tres veces: brevemente con Elinor Curry, quince años con Leslyn MacDonald (de quien tomó el apellido para su seudónimo más usado, Anson MacDonald), y desde 1948 hasta su muerte con Virginia "Ginny" Gerstenfeld, química, ingeniera y veterana de la Segunda Guerra Mundial a la que llegó a describir como "la persona más competente que he conocido jamás". Con los años se volvió más libertario: pasó del socialismo reformista de los 30 al libertarismo radical que impregna "La luna es una cruel amante", y se definía a sí mismo como "liberal en el sentido de Jefferson: creo en la libertad individual y en la desconfianza ante el poder". Practicaba el nudismo, era un donante de sangre entusiasta, y diseñó junto a Ginny su casa de Colorado Springs como una "máquina para vivir".

Su proyecto más ambicioso fue la Historia del Futuro: una cronología coherente que iba encajando relatos y novelas independientes entre sí en una misma línea temporal, desde el siglo XX hasta miles de años después — Campbell llegó a publicar la tabla cronológica en Astounding en 1941. Décadas antes de que existiera el concepto de "universo expandido", Heinlein ya lo hacía. De esa primera etapa (1939 a mediados de los 50) son sus novelas juveniles, como "Cadete del espacio" (1948), antecesora directa en el tono de "Tropas del espacio".

La segunda etapa, la de sus novelas adultas y polémicas, es la que todo el mundo recuerda. "Tropas del espacio" (1959) —la que dio pie a la película— cuenta en apariencia una guerra contra una especie alienígena, los Arácnidos, pero el verdadero núcleo es filosófico: una sociedad donde el derecho a voto se reserva a quien ha completado un servicio federal voluntario. Ganó el Hugo en 1960; Asimov no compartía su tesis política, pero reconoció públicamente la calidad literaria del libro. "Forastero en tierra extraña" (1961) es todavía más radical: Valentine Michael Smith, un humano criado por marcianos, vuelve a la Tierra y lo cuestiona todo —la religión, el sexo, el poder— con una mirada completamente ajena a nuestra cultura. Se convirtió en un texto de culto de la contracultura, introdujo la palabra "grok" al inglés, y ganó el Hugo en 1962; la edición íntegra, recortada por el editor original, no se publicó hasta 1991, tres años después de su muerte. Un dato incómodo pero real: Charles Manson afirmó haberse inspirado en este libro para fundar su "familia", algo que horrorizó a Heinlein. "La luna es una cruel amante" (1966) completa la trilogía de esta etapa: una colonia lunar penal se rebela contra la Tierra, con un supercomputador, Mike, que desarrolla conciencia propia. Ganó el Hugo en 1967 y para muchos críticos es su obra maestra; de ahí sale TANSTAAFL, el acrónimo que después adoptarían hasta los economistas.

En su última etapa, desde "Tiempo suficiente para amar" (1973), Heinlein se vuelve más experimental y más autocomplaciente: libros largos y conversacionales protagonizados por Lazarus Long, el personaje más longevo de toda su Historia del Futuro, en los que persigue la idea de que todos los universos de ficción son reales de algún modo porque alguien los imaginó — sus personajes llegan a visitar Oz o Barsoom. De esa época es también la cita más citada de todo Heinlein, la que define su ideal del "hombre competente": "un ser humano debería ser capaz de cambiar un pañal, planificar una invasión, sacrificar un cerdo, pilotar un barco, diseñar un edificio, escribir un soneto, llevar la contabilidad, construir un muro, consolar a un moribundo, recibir órdenes, dar órdenes, cooperar, actuar en solitario, resolver ecuaciones (...) La especialización es para los insectos". Ese arquetipo llega directo hasta Mark Watney, el protagonista de "Marte" y "Proyecto Hail Mary" de Andy Weir, que ha citado a Heinlein como influencia directa.

Heinlein, Asimov y Clarke se conocían y se respetaban, con más de una discrepancia por el camino. Asimov llegó a describir a Heinlein como "el escritor de ciencia ficción más importante que haya existido", aunque discrepara de su política. Y hay un momento que resume mejor que ningún otro lo que fueron estos tres para el género: el 20 de julio de 1969 los tres se sentaron juntos en los estudios de la CBS, con Walter Cronkite, para comentar en directo el alunizaje del Apollo 11. Es probablemente la única vez que los tres grandes de la ciencia ficción del siglo XX compartieron pantalla, y cuentan que Heinlein lloró cuando el módulo lunar tocó la superficie.

Al cine llegó pronto: participó en el guion de "Rumbo a la Luna" (1950), que ganó el Oscar a mejores efectos especiales, y diecinueve años antes de que el Apollo 11 hiciera realidad lo que la película imaginaba. "Los títeres humanos" tuvo una adaptación no autorizada en 1958 y una oficial en 1994 con Donald Sutherland. "Predestination" (2014), con Ethan Hawke, adapta con mucha fidelidad su relato "Todos vosotros, zombis". Y luego está "Starship Troopers" (1997): Paul Verhoeven ha reconocido que no terminó de leer la novela porque le pareció fascista, y construyó su propia sátira sobre el mismo universo, cambiando el tono filosófico del libro por una parodia abierta del militarismo. Es una de esas películas que hay que ver sabiendo que traiciona el espíritu del libro a propósito, no por accidente.

¿Por dónde empezar a leerlo, si es la primera vez? Nuestra recomendación: "La luna es una cruel amante" como puerta de entrada, porque es la más equilibrada entre acción, ideas y personajes; "Forastero en tierra extraña" si queréis entender por qué fue tan polémico; y "Los títeres humanos" si preferís algo más corto y menos ideológico, más cerca de sus raíces como escritor de aventuras. Con esto cerramos los tres grandes de la ciencia ficción clásica — que no significa que hayamos cerrado el tema del todo.

En el próximo capítulo nos paramos un momento a mirar el conjunto: por qué Clarke, Asimov y Heinlein se han quedado con la etiqueta de los tres grandes de la ciencia ficción.

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