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La ciencia ficción en 2025

Ep. 53Ciencia ficción en el 2025 · 23 ene 2025

Después de desmontar los mitos del Área 51, tocaba mirar hacia delante.

Este capítulo lo grabamos sin guion, porque no se puede documentar el futuro: todo lo que contamos sale de tráilers, de bucear en IMDb y FilmAffinity, y de nuestra propia intuición sobre qué va a merecer la pena y qué no. Empezamos, cómo no, con Superman (11 de julio), el reinicio protagonizado por David Corenswet: el tráiler nos sorprendió porque muestra a un Superman herido y sangrando, algo que en los cómics de toda la vida solo pasaba cuando se enfrentaba a alguien de su mismo nivel — y también porque sale Krypto, su perro, que eso sí que nos gustó.

De las franquicias que ya van tocando fondo, 28 años después (20 de junio) nos parece la única que se lo ha ganado: han pasado casi tres décadas desde la pandemia del virus de la rabia que arrasó el Reino Unido, y las anteriores no estuvieron mal, sobre todo la primera. Jurassic World: El Renacer y Capitán América: Un nuevo mundo, en cambio, son de esas que nos podríamos haber ahorrado — la fórmula ya no sorprende a nadie. Thunderbolts (26 de julio) nos genera más curiosidad: un grupo de antihéroes de segunda fila reunido para misiones que los Vengadores no pueden firmar, en la línea de lo que Marvel ya intentó con el Escuadrón Suicida ajeno.

La que de verdad nos ilusiona de 2025 es Tron: Ares (5 de agosto), con Jared Leto como Ares. La Tron original nos abrió, de niños, la cabeza a mundos nuevos, así que aquí lo único que pedimos es que mantengan el nivel visual de Tron: Legacy y le den una trama a la altura de la primera película — con eso nos conformamos. En clave más ligera, Bugonia (7 de noviembre), con Emma Stone, es el remake en inglés de la surcoreana "Save the Green Planet" sobre dos conspiranoicos que secuestran a una ejecutiva convencidos de que es alienígena; y Mercy nos interesa sobre todo por la dupla Chris Pratt y Rebecca Ferguson, que creemos que va a funcionar muy bien — al final se retrasó y no llegó hasta enero de 2026.

Avatar: Fuego y cenizas (19 de diciembre) es la constatación de que James Cameron ha encontrado su máquina de hacer dinero particular —ya hay Avatar 4 confirmada para 2029 y Avatar 5 para 2031—, esta vez con los Na'vi enfrentándose al Pueblo de la Ceniza en una región volcánica de Pandora. Y la sorpresa de la lista es Lilo & Stitch (23 de mayo): parece una película familiar sin más, pero no se nos olvida que Stitch es, técnicamente, un extraterrestre y un experimento genético fugado, con viajes espaciales y una comunidad galáctica de fondo — ciencia ficción con orejas de koala.

Mickey 17 (7 de marzo) nos atrajo por su premisa: en una expedición para colonizar un planeta helado, Mickey es un "prescindible" que se regenera con sus recuerdos casi intactos cada vez que muere — hasta que sobrevive a una misión y descubre que ya han fabricado a su sucesor mientras él seguía vivo. Cierra la lista de películas The Electric State (14 de marzo, Netflix), ambientada en un pasado alternativo de 1994 donde los robots han desarrollado inteligencia artificial y luchan por sus derechos en una sociedad retrofuturista — con estas películas de dibujos animados, bromeábamos, les estamos explicando a los niños su propio futuro sin que se den cuenta.

En series, la que más ganas tenemos de ver es Alien: Earth, la primera vez que la franquicia sitúa su acción en la propia Tierra. También llega la quinta y última temporada de Stranger Things, aunque para nosotros la serie se estiró más de la cuenta —enganchados hasta la tercera temporada, ninguno de los dos aguantó mucho más—. De Silo empezamos la segunda temporada con ganas, aunque los libros de Hugh Howey transmiten una sensación de claustrofobia que la serie, por bien ambientada que esté, no termina de capturar del todo.

Skeleton Crew nos devuelve al universo Star Wars con un grupo de niños que encuentran una nave por accidente y acaban perdidos en el hiperespacio, con ese punto familiar tan de Disney y muy buenos efectos especiales; Dune: la profecía sigue expandiendo el universo de Herbert diez mil años antes de la película, esta vez con las Bene Gesserit como protagonistas. Y The Last of Us vuelve con Pedro Pascal y Bella Ramsey para una segunda temporada que promete seguir ese tono de Walking Dead con infección fúngica, tras una primera entrega que nos encantó.

Terminamos con dos series que se salen un poco de lo habitual: El Eternauta, con Ricardo Darín, cuenta cómo una nevada tóxica mata a millones de personas en Buenos Aires y los supervivientes se enfrentan a una amenaza alienígena invisible — Argentina demostrando que la ciencia ficción de calidad no es patrimonio exclusivo de Estados Unidos; y Daredevil: Born Again, con Matt Murdock de vuelta a la Cocina del Infierno enfrentándose a viejos enemigos. Como adelanto de lo que venía, ya apuntábamos entonces dos nombres que se han acabado ganando su propio capítulo: Proyecto Hail Mary y la segunda temporada de El problema de los tres cuerpos.

El episodio que vino justo después fue políticamente incorrectos: un repaso a los regímenes totalitarios de la ciencia ficción.

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