Transcripción(mostrar) (ocultar) 00:00:00 Pinta a ficción, el podcast. Hoy, Cherp y Josito se enfrentan en un duelo digno de una película de ciencia ficción, o de un grupo de WhatsApp lleno de teorías locas. ¿Puede un hombre haber sobrevivido a las dos bombas atómicas? ¿De verdad existió ese proyecto militar súper secreto? ¿Y qué hay de esa misteriosa explosión? En este episodio, se pondrán a prueba con las historias más bizarras para separar las verdades sorprendentes de las fakes más descaradas. Prepárate para reír, sorprenderte y dudar de todo lo que creías saber. Que empiece la batalla de lo insólito. Pinta a ficción es el podcast en español que recorre la ciencia ficción de cero a mil. 00:01:16 Bueno, cada uno va a contar una historia a su compañero. Tenemos guiones separados esta vez. Ha sido todo secreto, todo secreto. Entonces, él, después de escuchar la historia, me dirá si es verdad o es mentira. Y yo le diré si es verdad o no es mentira y por qué. Ah, bueno, y luego, si es verdad, hay que decir de dónde viene la verdad. Y si es mentira, pues puede ser, por ejemplo, un fake que se haya hecho viral o algo así. O puede ser, por ejemplo, el argumento de una película, de una serie o de un libro. Y habrá algunos, y yo tengo alguno de esos, que no se sabe, que queda abierto. 00:01:59 Bueno, primero, vamos a empezar, Josito. Este fake número uno le llamé «Sospecha, la perra de Troya». Como hablamos en un capítulo sobre viaje al espacio, en donde hablamos sobre el viaje a la Luna, y hablamos sobre los inicios, nos acordamos de Laika, la perra. Pues esta es la historia de la perra Pushinka: una conmovedora historia de la Guerra Fría. Pushinka fue una perrita enviada como regalo de la Unión Soviética a los Estados Unidos, y su historia está vinculada con la carrera espacial, porque Pushinka es hija de Strelka, una de las perras que mandaron al espacio y que sobrevivió. 00:02:36 Strelka voló en el Sputnik II, la nave con la que se estudiaron las medidas necesarias para que los astronautas pudieran hacer una reentrada y quedar vivos, en 1960. «Vamos, que murió por la patria», bromea Josito. «No, no, Strelka sobrevivió», aclara Cherp. «Ah, la que murió es Laika, es verdad», recuerda Josito. Entonces Pushinka es hija de esta perra, Strelka. Cuando Strelka regresó a la Tierra dio a luz a una camada de cachorros, y Pushinka heredó la fama de su madre. 00:03:06 En 1961, durante un periodo tenso de la Guerra Fría, el líder soviético Nikita Jrushchov decidió regalar a Pushinka al presidente de... la Unión Soviética —se corrige al momento—: al presidente de Estados Unidos. En ese momento era John F. Kennedy. «Lo llamó por el teléfono rojo», bromea Josito. Le mandó a Pushinka como un símbolo de buena voluntad, y fue enviada a la Casa Blanca con un pasaporte ruso. 00:03:29 Como llegó con pasaporte ruso, la perra era sospechosa de todo: le hicieron de todo —«vamos, colonoscopia», bromea Josito—, «pobre perra». Pushinka se adaptó a la vida y creó un vínculo muy especial con Caroline Kennedy, la hija del presidente. Además, Pushinka se enamoró de Charlie, un terrier —Josito dice que inglés—, y los dos perros se hicieron pareja y tuvieron los «pupniks», un juego de palabras con «Sputnik». 00:04:14 Esos cachorros fueron regalados a altos mandatarios de Estados Unidos, y esa es la historia de Pushinka. «Bueno, vamos a ver: primero y principal, ¿de dónde puñetas has sacado esto?», pregunta Cherp. «¿Sabes cuando dices esto es demasiado elaborado para que sea mentira, o demasiado elaborado para que sea verdad? Te voy a decir que hacía bote pronto, y esto no lo había oído en mi vida: esto es verdad», concluye. Y, efectivamente, es verdad: la historia de Pushinka es recordada como un ejemplo de cómo los gestos simples y los animales pueden construir puentes entre culturas y superar divisiones ideológicas, en el momento en que casi tenían encima la crisis de los misiles de Cuba. 00:04:56 «Bueno, ahora cuéntame tú», le pide Cherp a Josito. «A ver, las mías son, creo, más cortitas —lo que no quita para que te las puedas creer o no—. Esta la planteo en modo frase, y luego te la voy desvelando», avisa Josito. La frase es: una mujer que tuvo gemelos, pero no en el mismo útero. Es una mujer que dio a luz gemelos, pero lo sorprendente es que cada bebé se desarrolló en un útero diferente dentro de su cuerpo. 00:05:32 «Sí, eso médicamente puede ser posible, claro», responde Cherp. «Claro, que tú eres médico, macho», le dice Josito. Puede ser porque hay úteros que son bífidos —un término que Josito reconoce no haber oído nunca, y que le hizo pensar que había que consultarlo con un profesional—. Ocurrió en 2013: una mujer llamada Elizabeth Ann Hodge tuvo un caso extremadamente raro en medicina, en el que cada gemelo se gestó en un útero separado y aun así se pueden llamar gemelos. 00:05:57 Cherp explica por qué: en el momento de la concepción, cuando un espermatozoide entra en un ovario, empieza a dividirse; si en esas primeras divisiones se dividen dos óvulos, cada uno puede acabar en un útero diferente y aun así serían gemelos idénticos, porque el origen es el mismo. Pero hay un caso todavía más raro en medicina: que una madre tenga mellizos de padres diferentes. «Ay, ay, ay, ¿qué habrá hecho?», bromea Josito. «Bueno, yo esta sabía que no te la iba a colar, pero tenía que intentarlo», admite Cherp. 00:06:38 «Vale, sigue tú. Siguiente fake», dice Josito. Es un estudio publicado en diciembre de este año que detecta cambios inexplicables en el núcleo terrestre. «Una cosa: esto ya me estás metiendo que hay un estudio y que es verdad, pero no me lo voy a creer», advierte Cherp. Según el relato, en Ginebra, Suiza, los científicos del «Observatorio Global de Geofísica» habrían identificado anomalías en los patrones de rotación del núcleo terrestre: las mediciones sugerirían que el núcleo se está reorientando de manera irregular, un fenómeno con implicaciones significativas para el planeta. 00:07:28 Los científicos habrían detectado un cambio en el tiempo que tardan las ondas sísmicas en atravesar el núcleo interno; comparado con los registros históricos, la velocidad de rotación del núcleo habría disminuido solo un 0,1% en la última década —«o sea, que es un cambio muy pequeño», apunta Josito—. El núcleo interno no es completamente estático y su rotación puede variar con el tiempo, pero esta desaceleración sería anómala y más pronunciada de lo observado antes, según el doctor Henrik Larsson, director del Observatorio Global de Geofísica. 00:07:59 El núcleo interno de la Tierra sería una esfera sólida de hierro y níquel rodeada por un núcleo externo líquido que genera el campo magnético del planeta; los cambios en su dinámica podrían afectar desde la protección contra la radiación solar hasta las comunicaciones globales y la navegación por satélite. Larsson habría añadido que ya se ha detectado una leve disminución en la intensidad del campo electromagnético en las últimas décadas, aunque no está claro que tenga relación con los cambios del núcleo. La doctora Elena Martínez, especialista en magnetohidrodinámica, plantearía varias hipótesis: redistribución del calor interno, interacciones gravitatorias desconocidas, o algún material exótico en el magma. 00:08:53 «Esto es falso», sentencia Josito. «A ver, todo lo que has dicho tiene sentido, pero me suena a fake total», dice Cherp. «Efectivamente, es un fake», confirma Josito: es una noticia inventada, aunque cierra con una frase real de reflexión —que la Tierra lleva miles de millones de años evolucionando y cada descubrimiento nos recuerda lo poco que sabemos sobre su interior—. «Pero olía a fake», resume Cherp. 00:09:24 Le toca a Cherp: una historia de avistamientos de una criatura alada en una pequeña ciudad estadounidense. En una localidad rural, varios residentes informaron haber visto una figura humanoide de gran tamaño, con alas y ojos rojos brillantes, coincidiendo con una serie de eventos inexplicables y trágicos en la comunidad. Los avistamientos comenzaron en la década de los 60, y la criatura fue apodada —Cherp no quiere decir el nombre, para que Josito no lo adivine—. Ocurrió en Point Pleasant, Virginia Occidental. 00:10:16 «Yo creo que esto es un fake», dice Josito. «No es que sea un fake, es que es el argumento de la película Mothman, protagonizada por Richard Gere, sobre el hombre polilla, o Mothman», reconoce. «A ver, es un fake y no es un fake», matiza Cherp: es verdad que entre 1966 y 1967 los habitantes de Point Pleasant reportaron múltiples encuentros con una entidad descrita como un humanoide alado de gran estatura y ojos luminosos, que aterrorizó a la población local. 00:11:01 En un evento de 1967 murieron 46 personas —el colapso del puente Silver Bridge—, y esto sí es verdad; intensificó las teorías que vinculaban al Mothman con un mensajero de desastres, como las plagas en la Biblia. «Una estrella fugaz y un eclipse», ironiza Josito, «cuando la gente ve cositas raras y dice: aquí va a pasar algo chungo, que siempre nos ponemos en lo peor». Esto dio lugar, en 2002, a la película Mothman, «que es muy buena, la recomiendo», dice Cherp, «pero sí, es un fake, porque evidentemente no se ha podido demostrar». 00:11:51 Ahora Josito: este fake lo llamó «Julio Verne, viajero del tiempo», y va a dar siete datos curiosos. El libro De la Tierra a la Luna de Julio Verne se publicó en 1865 —«casi 150 años», calcula Josito—, una obra de ciencia ficción que imaginó un viaje a la Luna con la perspectiva científica del siglo XIX. 00:12:20 Primer dato: en el libro, Verne imagina un proyectil de acero lanzado a través de un gran cañón, al que llama «Columbiad», y dice que se lanzaría desde Florida. En la realidad, el lugar de lanzamiento del programa Apolo de la NASA fue Florida, en el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral. Acertó. 00:12:49 Segundo, el vehículo: en el libro la nave es un proyectil metálico llamado Columbiad, disparado por un cañón gigante; las misiones Apolo usaron cohetes como el Saturno V, que parecía un cañón, para impulsar la cápsula hacia la Luna. Verne predijo que haría falta un vehículo hermético y metálico para mantener a los humanos vivos durante el viaje. 00:13:17 Tercero, número de tripulantes: en el libro viajan tres personas —Barbicane, Nicholl y Ardan—; en la realidad, las misiones Apolo también llevaron tres astronautas, como Armstrong, Aldrin y Collins en el Apolo 11. Acertó otra vez. 00:13:35 Cuarto, las dimensiones de la nave: en el libro, el proyectil mide 3 metros de diámetro por 4 metros de altura; en la realidad, el módulo del Apolo tenía 3,6 y 4 metros. «Falló por 0,6 metros», calcula Cherp, «pero muy cercano al módulo real, es como si realmente lo hubiese visto». 00:14:02 Quinto, el tiempo de viaje: en el libro, el proyectil tarda unas 97 horas, unos 4 días, en llegar a la Luna; en la realidad, las misiones Apolo tardaron unas 72 horas, tres días. «Falló, pero calculó bien los días», resume Cherp —y Verne no tenía acceso a cálculos de mecánica orbital avanzados en su época—. 00:14:26 Sexto, el regreso: en el libro, el proyectil cae al océano Pacífico; en la realidad, el Apolo 11 en adelante amerizó en el Pacífico, a pocos kilómetros de donde había caído en la novela. «Eso es como ganar la lotería», dice Cherp. 00:14:52 Y séptimo, la velocidad de escape: Verne calculó que el proyectil necesitaría unos 11 km/s para escapar de la gravedad terrestre; la velocidad de escape real de la Tierra es de 11,2 km/s. «Es extremadamente preciso para la época», valora Josito, «no sé cómo lo hizo, si se basó en los conocimientos de Newton y la física de ese tiempo, pues podía». 00:15:17 «Entonces, ¿es o no es un fake?», pregunta Josito, y aclara que la broma es que Verne habría viajado al futuro y visto el viaje a la Luna por televisión, sin entender bien todos los detalles. Pero partiendo de la base de que lo escribió en su época, no es un fake —lo que sí sería un fake es que viajara literalmente al futuro—. «Lo que sí que me creo es que este hombre era un visionario de los buenos», concluye Cherp, «lo que no entiendo es el tema de los cálculos matemáticos: que sea capaz de aproximar tanto el tamaño del módulo y sobre todo la velocidad de escape... eso, o tenía un amiguete que...». «Nos envió el tiempo, por supuesto, pero todos los datos son reales, y acertó en casi todos: es una pasada», remata Josito. 00:16:31 Le toca a Cherp: un misterioso evento en una remota zona de Siberia. Un suceso catastrófico devastó miles de kilómetros cuadrados de bosque, derribando árboles y causando destrucción masiva; los habitantes cercanos reportaron una luz brillante en el cielo y una serie de explosiones ensordecedoras. 00:17:14 «Eso es verdad», reconoce Josito enseguida, porque hay conspiranoicos que dicen que fue una bomba de hidrógeno, un meteorito, una nave espacial. Parece que fue un bólido muy grande: en 1908, lo que se conoce como el evento de Tunguska, por estar junto al río del mismo nombre. Lo curioso es que no se encontró ningún cráter de impacto ni ningún meteorito. 00:17:45 «¿Entonces qué fue? No se sabe», dice Cherp. Josito recuerda una teoría: dependiendo de su composición, algunos meteoritos pueden explotar en el aire al calentarse al entrar en la atmósfera. Parece que este se desintegró en el aire a entre 5 y 10 kilómetros de la superficie —«menos mal, no tocó el suelo»—. La energía liberada se estima entre 10 y 15 megatones de TNT, por eso los conspiranoicos hablan de bomba de hidrógeno. 00:18:37 No hubo víctimas porque era Siberia y allí no vivía casi nadie, pero la explosión arrasó unos 2.000 kilómetros cuadrados de taiga siberiana. La ausencia de cráter y las particularidades del evento son lo que ha generado teorías que rozan la ciencia ficción. «Menos mal que explotó sin tocar la Tierra», dice Josito, «si hubiese golpeado, hubiese sido un dinosaurio o dos... igual no estamos aquí si explota de otra manera». No es un fake, pero tampoco se sabe exactamente qué ocurrió. 00:19:23 Ahora Josito, con «el siguiente»: ocurrió durante un monitoreo de rutina del espectro radioeléctrico por parte del «Proyecto de Vigilancia Espacial Avanzada», VESA —«los norteamericanos le ponen nombre a todo», bromea Cherp—. Habrían detectado un pulso de radio recurrente desde una posición específica en órbita ecuatorial, a unos 700 kilómetros de altura, según el doctor Marcus Fielding, director de VESA. 00:19:57 Al principio pensaron que era ruido de una colisión de satélites o una señal de prueba comercial, pero no sabían qué era realmente: son pulsos de radio de baja intensidad que se repiten cada 10,24 segundos con una frecuencia fija. El nivel de regularidad sugiere un origen artificial, pero no se ha identificado ninguna misión actual que use esa tecnología, según la doctora Lucía Fernández, experta en comunicación del IRA. 00:20:27 El hallazgo se produce en un contexto con más de 5.000 satélites activos, entre Starlink, OneWeb y otros proyectos; no se sabe si están produciendo interferencias, y no se puede descartar que sea un subproducto de la saturación tecnológica del espacio, aunque tampoco se puede ignorar «la posibilidad de algo más intrigante», según Fielding. «Vamos, algún ovni por ahí», resume Cherp. 00:20:56 Esto se habría registrado en noviembre de 2023. «Hemos lanzado tantas cosas al espacio que me creo esa cuestión de los pulsos electromagnéticos», dice Cherp, «me puede parecer verosímil, otra cosa es que detrás haya un ovni, que eso creo que no». El doctor Xiang Wei pide abordar el fenómeno con seriedad pero también con cautela, como oportunidad para aprender sobre la órbita o sobre tecnología desconocida; hay teorías de todo tipo, incluida la inteligencia extraterrestre. 00:21:59 «Y esto es un fake, esto no existe», revela Josito. «Cómo me has colado, qué cabrón, esta me la has colado», admite Cherp, «es que era muy verosímil, tío». 00:22:13 «Dale tú», le toca a Cherp: la historia de un hombre que sobrevivió a dos bombardeos atómicos. Un hombre que estuvo presente en Hiroshima y en Nagasaki durante el final de la Segunda Guerra Mundial y sobrevivió a ambos eventos —«y no es lo veces no», puntualiza—. Trabajaba para Mitsubishi y estuvo en las dos ciudades en los momentos en que hubo bombardeo. 00:22:46 «Qué mala suerte», dice Josito. «Fíjate que un tío por trabajo se va de un sitio a otro, y le caen las dos bombas», resume Cherp. El primer bombardeo, el 6 de agosto de 1945, le pilló en Hiroshima; se fue por trabajo a Nagasaki y le cayó la segunda. «¿Tú qué crees, es verdad o no?», pregunta Cherp. «Yo creo que es mentira», dice Josito. 00:23:10 «Esto es verdad, chaval», revela Cherp. Tsutomu Yamaguchi, ingeniero japonés, estaba en Hiroshima por trabajo cuando la ciudad fue bombardeada el 6 de agosto de 1945; herido, regresó a su ciudad natal, Nagasaki, donde tres días después ocurrió el segundo bombardeo. A pesar de estar expuesto a ambos ataques nucleares, Yamaguchi sobrevivió y vivió hasta los 93 años, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia de Japón. 00:23:45 «Me parece increíble, tú tienes mala suerte», dice Josito, «yo he escuchado historias de que a una persona le cae dos veces el mismo rayo, pero no le cae dos veces la bomba atómica». «Pues esto es verídico, chaval», confirma Cherp, «esta sabía que no la ibas a saber». 00:24:02 Le toca a Josito: «el fake del secuestro del OVNI». Betty y Barney, dos norteamericanos, el 19 de septiembre volvían hacia Portsmouth en su Chevrolet Bel Air, modelo de 1957, por la Ruta 3, atravesando las Montañas Blancas de New Hampshire. Dentro del auto iban Barney, Betty y su perrita Delsey, y vieron una luz a lo lejos que se movía cerca de donde estaba la Luna —una luz extraña, en una época con menos contaminación lumínica—. 00:24:39 Bajaron los tres del auto para que la perra hiciera sus necesidades. Betty cogió unos binoculares y dijo que esa luz se movía de forma extraña; Barney no le hizo caso, pensó que sería un planeta, quizá uno de los nuevos satélites que se estaban lanzando en esa época. 00:25:00 A poco más de un kilómetro de Indian Head, un pequeño pueblo, la luz bajó hasta unos 20-25 metros sobre el auto. Barney, asustado, frenó, casi cegado por la luz que llenaba todo su campo de visión. Algo los hizo bajar del auto, y Barney, con los binoculares, vio una nave en forma de disco con ventanillas, tras las que divisó entre ocho y once seres de forma humanoide que los miraban. 00:25:36 Barney creyó ver que esos seres manipulaban un tablero de instrumentos, y que uno de ellos le dijo, telepáticamente, «quédate donde estás». Barney y Betty, petrificados, vieron cómo la nave se acercaba hasta unos 15 metros sobre sus cabezas; sin saber cómo reaccionaron, corrieron hasta el auto y salieron disparados, mientras escuchaban una serie de sonidos mecánicos que hicieron vibrar el coche, y después unos «bips». Después, nada. Ni Betty ni Barney recordaban después lo que había ocurrido. 00:26:12 Los días siguientes tuvieron comportamientos extraños: dibujaban compulsivamente la nave, y Betty se despertaba de noche gritando por pesadillas horribles. Tres días después, Betty llamó a la base Pease de la Fuerza Aérea; el mayor Paul Anderson conversó con ellos media hora y, en su informe, fechado el 26 de septiembre de 1961, escribió que posiblemente hubieran confundido el planeta Júpiter con la luz. La información se envió al Proyecto Libro Azul, y el caso quedó ahí congelado durante casi tres años. 00:27:00 Entonces entró en escena un médico experto en hipnosis, que sometió a los dos a hipnosis regresiva; en ese estado, recordaron todo. Betty, en algún momento, fue capaz de «ver» mentalmente un sistema binario —Zeta Reticuli, primero dice «a 31 años luz», y se autocorrige: «a 39 años luz»— de donde provendrían los tripulantes del OVNI. 00:27:31 El 25 de octubre de 1965, el Boston Traveler compró y publicó la historia, y se hizo demasiado grande para mantenerse en secreto: salió un libro que se convirtió en superventas, con el mapa estelar del sistema Zeta Reticuli dibujado por Betty, conocido en todo el planeta en esa época. En 1975 se hizo la película The UFO Incident. 00:28:01 «¿Y esto qué te parece?», pregunta Josito. «Yo creo que esto es un fake», dice Cherp. «Pues no, todo esto es verdad», revela Josito: es conocida como la primera abducción hecha pública de la historia, y a raíz de la denuncia empezaron a surgir todos los reportes de abducciones que conocemos hoy, alimentados también por la gente que leyó el libro. El libro se llama The Interrupted Journey —«el viaje interrumpido»—, de John G. Fuller. «En los años 60 pasaban cosas muy raras», remata Josito. 00:30:05 «Muy bien, yo tengo otro», dice Josito: un experimento naval, de la armada de Estados Unidos, para hacer invisible un objeto. Durante la Segunda Guerra Mundial, la Marina de Estados Unidos llevó a cabo un experimento secreto para hacer invisible un buque de guerra usando campos electromagnéticos. El experimento tuvo resultados inesperados: el buque desapareció del mapa, sin saberse exactamente adónde fue. Ocurrió en 1943, y era el USS Eldridge. 00:30:39 «Esto es un fake porque es el argumento de una película», identifica Cherp de inmediato: «el experimento Filadelfia». «Efectivamente», confirma Josito: es una leyenda urbana que corría en Estados Unidos —no nació directamente como argumento de una película, sino que ya existía como leyenda urbana que afirmaba que la Marina había hecho experimentos con campos electromagnéticos que hicieron desaparecer al USS Eldridge—. Es el argumento de la película El experimento Filadelfia, «que también os recomendamos». 00:31:00 «Muy bien, yo tengo otro», dice Cherp: el próximo año, 2025, se cumple el 120 aniversario del fallecimiento de Julio Verne, y en París anunciaron que habían encontrado un manuscrito, titulado provisionalmente «Las Horas Eternas», hallado en una caja de documentos de un descendiente de Pierre-Jules Hetzel, el editor original de Verne, durante un inventario en una villa. 00:31:36 La doctora Élise Garnier, experta en literatura, lo describió como «un tesoro olvidado», escrito en el inconfundible estilo de Verne, con descripciones detalladas y una sólida base científica. Según los primeros análisis, cuenta la historia de un relojero francés del siglo XIX que descubre un método para manipular el tiempo con engranajes especiales y cristales tratados químicamente; el protagonista, Hugo Vallin, crea un «cronógrafo dimensional» —o «cronovisor»— que le permite observar el pasado y el futuro sin abandonar el presente. 00:32:30 El relato incluiría descripciones de la Revolución Francesa y adelantos científicos como los helicópteros. El profesor Michel Lefebvre —«que es italiano», apunta Cherp, aunque el nombre suena francés— dice que Verne tenía un interés profundo por los avances científicos de su época, y que por eso pudo haber imaginado algo así, aunque el tiempo nunca fue un tema que abarcara realmente en su obra conocida. El manuscrito nunca se habría publicado por estar inconcluso, y la editorial francesa Gallimard habría adquirido los derechos para publicarlo en 2025, coincidiendo con el aniversario. 00:33:30 «Pues esto me parece que tiene verosimilitud, puede ser verdadero, pero igual me la cuelas», duda Josito. «Pues no, es un fake», revela Cherp. «Me cago en la leche, no ha existido nada, joder», se lamenta Josito, «me has generado ilusión en la cabeza, yo quería que esto fuese de verdad... me ha engañado mi propio cerebro». «Ha estado muy bien, esto molaría que fuese de verdad», admite Cherp, «ya me has colado dos, cabrón». 00:34:03 «Venga, ahora me toca a mí», dice Josito: el proyecto de control mental gubernamental, de nuevo de los Estados Unidos. El gobierno inició un programa secreto para desarrollar técnicas de control mental, utilizando drogas —como el LSD— y métodos de manipulación psicológica en sujetos humanos, sin su consentimiento: el proyecto se denominó MK-Ultra, llevado a cabo por la CIA durante un par de décadas, los años 50 y 60. 00:34:44 El proyecto buscaba desarrollar esas técnicas para usarlas en espionaje y guerra psicológica; los experimentos con humanos, a menudo sin su consentimiento —«evidentemente, nadie se hubiese prestado a darlo»—, usaban sustancias como el LSD y otros métodos de manipulación psicológica. Su existencia se reveló en la década de los 70, aunque muchos detalles permanecieron clasificados hasta que fueron desclasificados —«en Estados Unidos van desclasificando cada 20 o 50 años»—, y el proyecto inspiró numerosas teorías de conspiración y obras de ficción. 00:35:38 «Pues yo creo que esto es verdad, porque los norteamericanos siempre hacen esas cosas raras», dice Cherp. «Es verdad», confirma Josito: los experimentos del MK-Ultra existieron, fueron reales, los realizó la CIA, y aunque no dieron tantos frutos en «control mental» propiamente dicho, sí sirvieron más para la guerra psicológica —romper mentalmente a alguien en interrogatorios—. Cherp bromea con el cliché de las películas del prisionero norteamericano torturado que no habla: «si yo fuera el que está ahí sentado, diría: no te preocupes, pregúntame, te digo todo, para qué vas a sudar tú y para qué voy a sangrar yo». 00:36:57 «Ahora voy a hacer un fake... a ver si es un fake o no», anuncia Cherp: algo con repercusiones muy importantes por el movimiento antivacunas actual. En 1998, Andrew Wakefield y su equipo publicaron en la revista The Lancet un artículo que asociaba la vacuna triple vírica —sarampión, rubeola, parotiditis— con el autismo; por eso los antivacunas se apoyan en este artículo. 00:37:36 «¿Esto es verdad o mentira?», pregunta Cherp. «Pues yo diría que esto es verdad, y que los antivacunas son unos inútiles», responde Josito. «Las dos cosas, ¿eh?», bromea Cherp. «Pues efectivamente, esto es verdad; lo otro también», confirma Josito. Pero esa asociación nunca ha sido demostrada por ningún estudio posterior: todas las evidencias científicas actuales la rechazan, y quedó demostrado que los resultados del estudio de Wakefield eran erróneos y obedecían a intereses económicos. Por eso, en 2004, diez de los doce autores originales publicaron otro artículo en The Lancet retractándose de las conclusiones. 00:38:15 Un estudio posterior con más de medio millón de niños daneses demostró que los niños no vacunados de triple vírica tenían la misma probabilidad de desarrollar autismo que los vacunados; otro estudio en Estados Unidos, con 95.000 niños, mostró que ni siquiera en los niños de mayor riesgo —con un hermano con autismo— se podía establecer relación entre la vacuna y el trastorno. Más de 10 estudios de alta calidad científica demuestran que las vacunas no provocan autismo. «Por favor, no se crean los fakes, vacunen a sus hijos, va en beneficio de ellos mismos y de toda la sociedad», pide Josito. 00:39:00 Cherp recuerda una reflexión que le encantó: «¿por qué la gente cree en las mentiras, en esos fakes, en esos bulos, en esas teorías conspiranoicas, y no cree en la realidad y en la ciencia?». La respuesta: para una hay que estudiar, para la otra basta con creerlo. «Más fácil», resume Josito, «esta me ha gustado mucho». 00:39:22 «Voy yo con una un poco más de mieditos», anuncia Josito: «La desaparición de personas en una remota ciudad de Alaska». En una pequeña localidad de Alaska se registró un número inusitadamente alto de desapariciones a lo largo de varias décadas; los residentes informan de extrañas visiones nocturnas y experiencias inexplicables que preceden a estas desapariciones. Las autoridades han investigado durante años sin éxito, y algunos apuntan a fuerzas del más allá, otros a raptos. 00:40:21 La ciudad se llama Nome. Estos eventos se documentan desde la década de los 60 —«en los 60 pasaban cosas que te cagas», comenta Josito—, y se han reportado avistamientos de búhos blancos antes de las desapariciones. «¿Qué te parece?», pregunta Josito. «Yo creo que esto es mentira, porque hay una película con ese argumento», identifica Cherp. 00:40:46 «Sí, es un fake», confirma Josito: las desapariciones son reales, y también es verdad que se han visto búhos, pero no se puede relacionar una cosa con la otra —«esto es como lo de las vacunas»—. Lo que sí es cierto es que existen unas grabaciones, que aparecen en la película: se llama La cuarta fase, de 2009, protagonizada por Milla Jovovich —«es un peliculón», dice Cherp—, ciencia ficción y terror en estilo de falso documental, al estilo de El Proyecto de la Bruja de Blair, «pero esto es mucho mejor, para mi gusto». 00:41:49 La película se centra en la psicóloga Abigail Tyler, que investiga las desapariciones de Nome, Alaska; según el filme, muchos habitantes vieron un búho blanco antes de desaparecer —«y esto sí que es verdad, que estas personas han visto un búho blanco y luego han desaparecido: aquí hay datos reales», aclara Cherp, «hay grabaciones que parecen reales, pero no se sabe si lo son»—. La cuarta fase, el título, hace referencia al punto en el que se rompería la distancia entre un universo y otro. 00:42:39 La película usa el estilo de falso documental para dar autenticidad, con entrevistas y sesiones de hipnosis, y plantea la posibilidad de abducciones. «Es verdad que han desaparecido muchas personas, pero yo creo que básicamente es que mueren de frío en Alaska y no aparecen porque se los come algún bicho», opina Cherp. La película se promocionó como basada en hechos reales, «eso no está bien, porque genera ese efecto bulo», critica Josito, aunque reconoce que es muy buena y la recomienda a todo el mundo: «agarraos al sofá, que vienen curvas». 00:43:32 «Yo te tengo una historia cortita», dice Josito, que empieza durante la Primera Guerra Mundial. Los británicos crearon un organismo especializado en orquestar propaganda para desprestigiar a los países enemigos; una de las campañas con más impacto la llevaron a cabo The Times y The Daily Mail, conocida como «La Fábrica de Cuerpos Alemana». A lo largo de 1917, ambos medios publicaron artículos que acusaban a los alemanes de usar cuerpos de soldados para producir glicerina para armas, e incluso alimentar cerdos y aves con los desechos. 00:44:21 «Bueno, una puntualización: que lo diga un periódico no significa que sea verdad», matiza Cherp. La importancia histórica del hecho radica en el impacto que tuvo durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se conoció lo ocurrido en el Holocausto nazi. «¿Qué opinas?», pregunta Josito. «Pues no sabría decirte, puede ser verdad», duda Cherp. 00:44:40 «Efectivamente, es verdad», confirma Josito: los británicos inventaron estos bulos —lo que hoy llamaríamos así—; durante la posguerra, investigaciones en Gran Bretaña y Francia revelaron que la información era falsa, y esa desinformación de 1917 hizo que su veracidad se pusiera en entredicho después. «Usaron los periódicos como arma», resume Cherp. 00:45:06 «Yo tengo una última historia», dice Josito: un hombre que predijo el hundimiento del Titanic. El escritor Morgan Robertson publicó una novela sobre un lujoso transatlántico que se hunde tras chocar con un iceberg en el Atlántico Norte, años antes de que ocurriera el desastre real. La novela se llama Futility; el barco ficticio se llama «Titan» —«fijaos que es Titan-Titanic»—, porque era gigantesco como el Titanic. Se publicó en 1898, unos 14 años antes del hundimiento real de 1912. 00:46:00 La historia tiene multitud de coincidencias con el desastre del RMS Titanic: el nombre del barco, el tamaño, la velocidad, la escasez de botes salvavidas —«otro de los datos, que luego hemos visto a Leonardo DiCaprio cogido en una tabla»—, lo que ha llevado a especulaciones sobre premoniciones o coincidencias extraordinarias. «¿Qué te parece?», pregunta Josito. «Yo creo que esto es verdad», dice Cherp. «Es verdad», confirma Josito. «Creo que el libro lo leí», dice Cherp, «cuando lo leí dije: ¿cómo se puede ser tan máquina de inventarse una historia y acertar en tantas cosas? Yo, desde luego, si hubiese sido contemporáneo y me hubiese leído esa novela, no me hubiese montado en el Titanic. Ni de coña». 00:47:06 «Yo te tengo dos cortitos para ir acabando», dice Josito: el primero, «Los Libelos de Sangre». Eran diferentes alegatos antisemitas en los que se culpaba a los judíos de asesinar a niños y jóvenes cristianos para usar su sangre durante el Pesaj, el equivalente en esa religión a la Pascua cristiana. Estos libelos aparecieron en diferentes países de Europa, y su expansión en la Edad Moderna se multiplicó con la invención de la imprenta de Gutenberg, convirtiéndose en una de las herramientas usadas por los antisemitas para justificar la expulsión, persecución y matanza de judíos. 00:47:50 El posible fake no es si los hechos ocurrieron, sino si esas historias en sí existieron. «Sí, efectivamente, esto es cierto», confirma Cherp: es falso todo lo que decían los libelos, pero son de los bulos más famosos de la Europa medieval y moderna, «y no hay nada mejor que un bulo bien contado, y contado desde hace mucho tiempo, para apropiárselo y tener una causa para meterse con un grupo de población». 00:48:20 «Y en último, un corto», dice Josito: el director del FBI, Christopher Wray, declaró en Fox News —«esto suena a fake, ¿qué te apuestas?», interrumpe Cherp— que el coronavirus se originó en un laboratorio controlado por el gobierno chino. 00:48:32 Desde que empezó la pandemia del COVID, hace cinco años, su origen ha sido tema de debate científico y político: existen las teorías de que pasó de un animal al humano, o que se escapó del laboratorio; el director del FBI dice que efectivamente se escapó, «estilo, pues, Umbrella». «¿Qué opinas, es falso?», pregunta Josito. «No, es verdad», dice Cherp. 00:48:52 «Sí, es verdad», confirma Josito: Wray salió en Fox News y dijo que se había escapado del laboratorio; China, por supuesto, no lo reconoció. Los científicos recuerdan que se tardaron más de 29 años en identificar el origen del ébola, y más de 26 años en el caso del sida o VIH, así que puede que tardemos en tener respuestas sobre el COVID, o que nunca lleguemos a saberlo. «Hemos dado una muestra súper buena de cómo una historia bien contada nos puede engañar», resume Josito. «Me has engañado dos veces, como un chino», dice Cherp —«nunca mejor dicho»—. 00:49:28 Cierran el episodio: querían traer un capítulo divertido que mostrase que a veces lo que parece verdad no lo es, que hay que estudiar porque es muy fácil creer en las cosas sin saber, que la realidad muchas veces supera la ficción, y que las coincidencias y los visionarios existen —como con Futility, o como con el coronavirus—. «Espero que se hayan divertido», dice Josito. Para el próximo capítulo anuncian una serie que acaban de ver y que les ha encantado: Materia Oscura, que van a destripar; avisan de que es probable que graben ese capítulo dando tiempo a que la audiencia vea la serie antes, o que incluso metan otro capítulo en medio. «Id viendo la serie, por favor, porque merece mucho la pena», piden. «Hasta la próxima, con Materia Oscura. Adiós, adiós». 00:50:50 Pinta a ficción, el podcast. Sumérgete en nuestras historias y disfruta alimentando tu imaginación. Suscríbete en las principales plataformas de podcast como Spotify o iVoox, entre otras. Síguenos en Facebook e Instagram buscando Pinta a Ficción. Más información en nuestra web pintaaficcion punto super punto site.