Viajes en el tiempo
La física real solo permite, con matices, un tipo de viaje en el tiempo: hacia el futuro. La relatividad especial de Einstein establece que el tiempo se dilata cuanto más rápido se mueve un objeto —la paradoja de los gemelos es su ejemplo clásico—, pero esa dilatación exige velocidades cercanas a la de la luz y cantidades de energía casi infinitas. Viajar al pasado, en cambio, no tiene sustento en ninguna ley física conocida: solo existen hipótesis especulativas —agujeros de gusano, cilindros rotatorios gigantescos, cuerdas cósmicas, el entrelazamiento cuántico— y dos marcos teóricos incompatibles entre sí para imaginar cómo funcionaría si fuera posible: el universo consistente (múltiples líneas temporales o universos paralelos, uno por cada decisión) y el universo mutable (una única línea temporal que se reajusta a los cambios). El principio de autoconsistencia de Novikov postula que, en un universo de línea única, cualquier intento de alterar el pasado fracasa por definición —el universo "se protege" a sí mismo—, lo que da lugar a paradojas clásicas como la del abuelo (matar al propio abuelo antes de tener descendencia) o la del viajero/bootstrap (un objeto o una idea que viaja en un bucle sin origen causal).
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Doble episodio, el segundo y el tercero del podcast, dedicado a los viajes en el tiempo: qué dice realmente la física sobre viajar al futuro —dilatación temporal, agujeros de gusano— y por qué viajar al pasado choca con paradojas que ni la ciencia ficción logra resolver del todo, de La máquina del tiempo a Tenet, pasando por Interstellar, 12 Monos y Looper.