Feromonas humanas: mito y realidad
Pese a décadas de investigación y una industria comercial entera vendiendo 'feromonas humanas', nunca se ha confirmado la existencia de una sola feromona humana en el sentido biológico estricto que sí tienen los insectos o los roedores. El órgano vomeronasal, el detector de feromonas en otros mamíferos, parece funcionalmente inactivo en humanos adultos.
El olfato sí influye en la emoción y la conducta, pero de forma mucho más difusa y sin ningún compuesto conocido capaz de imponer obediencia total y revertirla en segundos, como la feromona de control de la Habitación Roja en Viuda Negra.