Ficción bizarra: de Zardoz a Rick y Morty, cuando lo absurdo se toma en serio
Sean Connery en slip rojo, nazis refugiados en la Luna, salchichas por dedos y una parodia de Star Trek con mejor guion que el original: repasamos la ficción bizarra, el rincón más extravagante, gamberro y de culto de la ciencia ficción, en cine, series y libros.

Toca capítulo Summer Edition, así que después de la seriedad de los wearables y los implantes neuronales, hoy no hay ciencia real ni cronologías serias: hoy nos lanzamos a la órbita más rara, hortera y gloriosamente estrambótica de la ciencia ficción, la que llamamos ficción bizarra.
Antes de nada, un aviso: vamos en plan broma, porque con este tema es imposible ponerse serios. La ficción bizarra viene de los tiempos en que la ciencia ficción todavía no era respetada como género y se refugiaba en el space opera, mezclando comedia, sátira social y un punto de irreverencia con casi cualquier cosa, incluida la religión, casi siempre con una estética tan extravagante que a veces roza lo grotesco. La palabra «bizarro» tiene dos acepciones, y la que usamos hoy no es la de valiente, sino la de raro, extravagante, fuera de lo común: eso es justo lo que busca este tipo de ficción, sacarte de tu zona de confort.
Empezamos fuerte, con Sean Connery. Todos lo recordamos como el señor elegante y calvo de sus últimos papeles, así que verlo en «Zardoz» (1974) vestido con un slip rojo y botas altas, sirviendo a una cabeza de piedra gigante flotante que reparte armas a sus fieles, es de las cosas más surrealistas que hemos visto preparando este podcast. Tiene montajes rarísimos y una premisa —inmortales aburridos aislados del resto de mortales— que hoy roza lo involuntariamente cómico.
De ahí saltamos a «Spaceballs» (1987), de Mel Brooks, que para nosotros es la parte de la ficción bizarra que además es realmente divertida. Parodia sin piedad «Star Wars» —con un villano llamado Casco Oscuro y una camioneta cutre con alas haciendo de Halcón Milenario— y de paso también «Alien» y «Star Trek». Tiene una de nuestras escenas favoritas del género: en mitad de una persecución, los protagonistas descubren que la película sobre su propia historia ya está terminada, la meten en un vídeo y se ponen a verla en directo para enterarse de qué les va a pasar a continuación.
Seguimos con «Absolutamente todo» (2015): un grupo de alienígenas todopoderosos decide comprobar si la humanidad merece sobrevivir dándole a un profesor mediocre el poder de controlar cualquier cosa, como si fuera un dios. Lo interesante es el final: no le juzgan por si es capaz de hacer el bien con ese poder, sino por si es capaz de hacer el mal, y ahí es donde falla. Como decía Cherp, un gran poder conlleva una gran responsabilidad.
«Idiocracia» (2006) nos parece de lo más profético de la lista: un hombre completamente mediocre despierta 500 años en el futuro y se convierte, sin comparación posible, en la persona más lista del planeta, porque la sociedad entera se ha vuelto adicta al consumo y profundamente anti-intelectual. Suena a día de hoy más a advertencia que a comedia.
También queremos destacar «Están vivos» (1988), de John Carpenter, con su famosa frase de culto sobre venir a masticar chicle y patear traseros, y sus gafas de sol que revelan mensajes subliminales de obediencia escondidos en toda la publicidad; y «Galaxy Quest» (1999), donde los actores venidos a menos de una serie cancelada son confundidos por alienígenas reales con la tripulación auténtica que interpretaban y reclutados para una misión de rescate de verdad. Es cine dentro del cine, con más efectos especiales de los que esperábamos y una vena de comedia constante.
En la parte más pop de los sesenta y ochenta tenemos «Barbarella» (1968), con Jane Fonda enfrentándose a una «máquina del placer» que intenta matarla a base de sobrecargarla de sensaciones, y «Flash Gordon» (1980), con Ming el Despiadado y una banda sonora de Queen que, para bien o para mal, es lo primero que recuerda todo el mundo de la película.
De la trilogía Cornetto de Edgar Wright y Simon Pegg rescatamos «Bienvenidos al fin del mundo» (2013): cinco amigos de la infancia se reúnen veinte años después para terminar una ruta de bares que dejaron a medias, y descubren a mitad de noche que buena parte del pueblo ha sido sustituida por réplicas alienígenas, sin que eso les distraiga demasiado de seguir bebiendo. Y como pariente lejano y mucho más gore, nos acordamos de «Payasos asesinos del espacio» (1988): un ovni con forma de peonza aterriza en un pueblo y de él salen payasos alienígenas que cazan a los vecinos con globos y algodón de azúcar mortales. Es tan absurdo como suena.
La única realmente reciente de la lista es «Todo en todas partes al mismo tiempo» (2022), que nos parece la prueba de que la ficción bizarra puede llegar al mainstream sin perder ni un ápice de rareza: Evelyn salta entre universos alternativos de su propia vida —incluido uno en el que tiene salchichas por dedos— y aun así se llevó siete Óscar, incluido el de mejor película. Es de esas películas en las que no puedes pestañear porque te pierdes algo.
Y para cerrar el bloque de cine, un aviso a navegantes: «Iron Sky» (2012), sobre nazis que huyeron a la Luna en 1945 y regresan en 2018 para reconquistar la Tierra, nos ha parecido malísima. Dejamos el disclaimer aquí para que nadie pierda las dos horas que perdimos nosotros.
En series empezamos por «Rick and Morty», que bajo la comedia gamberra de un abuelo alcohólico y su nieto viajando entre universos con un portal esconde conceptos de ciencia ficción dura de verdad —materia oscura, multiverso, relatividad del tiempo entre mundos—, y por la adaptación de la BBC de 1981 de la «Guía del autoestopista galáctico» de Douglas Adams, con su motor de improbabilidad infinita y su respuesta de 42 al sentido de la vida que, evidentemente, no os vamos a destripar aquí. Si tenéis que elegir, leed el libro antes que ver la serie o la película: la imaginación siempre gana.
Del libro dimos el salto a «Futurama», la serie de los creadores de Los Simpson ambientada en el año 3000, con Bender el robot alcohólico y una nave cuyo motor no desplaza la nave por el espacio, sino que mueve el universo entero a su alrededor. Y de ahí a «Misfits», una versión de bajo presupuesto y humor mucho más ácido de la premisa de los X-Men, y a «Avenue 5», con Hugh Laurie de capitán de un crucero espacial de lujo que se queda a la deriva con un pasaje entrando en pánico colectivo.
«The Orville» merece mención aparte porque empieza siendo una parodia bastante directa de «Star Trek» —hasta en la estética de la nave— pero acaba tomándose en serio tramas de ciencia ficción de verdad, incluida una sobre una especie alienígena de un único género que practica cirugías obligatorias a cualquier niña que nace. Y aunque no siempre entran en la categoría más estricta, no podíamos dejar fuera a «Z Nation», «Doctor Who» y «The Boys», que ya conocéis de capítulos anteriores y que comparten con toda esta lista ese punto de irreverencia y de no tomarse nunca del todo en serio a sí mismas.
En libros, además de la «Guía del autoestopista galáctico», recomendamos «Buenos presagios», de Terry Pratchett y Neil Gaiman —un ángel y un demonio saboteando el Apocalipsis para no perder la vida cómoda que se han montado en la Tierra— y «Snow Crash», de Neal Stephenson, la novela que acuñó el término «metaverso» tal y como lo usamos hoy: es densísima, muy cyberpunk y, como comentamos en el podcast, hay que leerla despacio porque mete demasiadas ideas en muy pocas páginas para digerirlas de una sentada.
Cerramos con una idea que nos parece que resume bien todo el capítulo: hay que ponerse las gafas adecuadas para disfrutar de la ficción bizarra. Si no la juzgáis con los mismos criterios que una superproducción, la mayoría de lo que hemos comentado hoy os va a sacar más de una carcajada.
En el próximo capítulo volvemos a lo grande: empezamos con Isaac Asimov, uno de los tres grandes de la ciencia ficción, repasando tanto su biografía como su bibliografía, que es más extensa de lo que cualquiera puede abarcar en un solo episodio.
Se menciona
- AutorNeal Stephenson
- AutorTerry Pratchett
- LibroSnow Crash
- LibroBuenos presagios
- LibroGuía del autoestopista galáctico
- PelículaZardoz
- PelículaSpaceballs
- PelículaAbsolutamente todo
- PelículaIdiocracia
- PelículaEstán vivos
- PelículaGalaxy Quest
- PelículaBarbarella
- PelículaFlash Gordon
- PelículaBienvenidos al fin del mundo
- PelículaPayasos asesinos del espacio
- PelículaTodo a la vez en todas partes
- PelículaIron Sky
- PelículaBrasil
- SerieRick and Morty
- SerieGuía del autoestopista galáctico
- SerieMisfits
- SerieAvenue 5
- SerieThe Orville
- SerieZ Nation
- SerieFuturama
- SerieDoctor Who
- SerieThe Boys